viernes, 3 de agosto de 2018

Sueños que son de verdad (muy cerca de Macondo)

El pasado viernes 20 cerré mi curso de cuentos contando en el Retiro, ilusa de mí creía que hasta septiembre no retomaría mi actividad como narradora.

Cuando de repente recibo la propuesta de contar en Colombia, nada más y nada menos  que en Santa Marta y Riohacha.a
Quiero agradecer a Carolina Rueda que me ha dado la oportunidad de contar en Macondo y a Nicolás Lubo que me acogerá en el festival.

domingo, 15 de julio de 2018

Drajara, la dragona de Guadalara

El huevo está en el palacio o al menos así lo cuentan los viejos del lugar.
Cuando lo construyeron alguien debió colocar esa piedra blanca  sin darse cuenta de que no era como las demás. Cuentan que desde entonces, cada luna nueva, la dragona Drajara se acerca a buscarlo. Pero, todavía no lo ha encontrado.


Unos dicen que la prueba de sus visitas son las escamas que cada vez son más en los muros del
palacio. Porque ella se restriega contra las paredes, algo en ellas le recuerda a su olor. Otros dicen que esas escamas son lágrimas petrificadas que ella deja cada vez que viene y vuelve a irse sin su dragón.

Todos los relatos coinciden en una sola cosa: el pequeño dragón no quiere que lo encuentren, esa ciudad, ese palacio, son su hogar.

Esa primavera la lluvia hizo que la pared del patio se desprendiera dejando a la vista una forma blanca y redondeada. Le pusieron un cordón rojo alrededor, desde entonces filas de niños esperan a las puertas del palacio para verla.

Han pasado muchas primaveras desde esa primera, el cordón se ha vuelto blanco y el huevo sigue latiendo dentro del palacio.

Un verano empezaron a llegar mensajeros de todas partes del mundo para contarle cuentos, a la piedra, palabras para incubar al dragón. Desde entonces la danza de cuenteros continúa.
Nadie sabe qué tipo de dragón será, ni cuántas voces harán falta para que crezca. 
Lo que sí saben es que cuando salga, rompiendo la cáscara antigua, será seguro un dragón de cuento.

***
Esta pasada semana he participado en el curso "Cuentos que tejen ciudades: la narración oral como arte de relación" dirigido por Marina San Filippo y coordinado por Pep Bruno.

Durante tres días nos han contado de contar y de símbolos y de tradición y de ritos. Ha sido un placer escuchar a Virgina Imaz, Ignasy Potrony, Quico Cadaval, Estrella Ortiz y a toda la gente que nos ha iluminado sobre el arte de contar historias.
Después de la última charla de Ignasy Potrony en la que nos animó a poner un huevo en Guadalajara, a mí se me ocurrió este pequeño cuento, quizá sea solo el principio de una historia que podemos continuar entre todos. Si queréis seguir con ella, dejad algún comentario.

martes, 26 de junio de 2018

Plagios, descubrimientos enmarcados y anécdotas de juventud


La imagen puede contener: texto
Ojo es a las 20:30, el cartel va media hora de adelantado
Esta tarde contaré en "La vida es cuento" una iniciativa de Marian Colina y Simone Negrín que convoca la gran Carmela en su Casa. Allí  quien quiera puede compartir historias reales (propias o de otros).
He decidido contar una anécdota de juventud del año en que estuve de Erasmus en París. Preparándola, releo apuntes de esos tiempos y me encuentro con unas vivencias sencillas y divertidas de mis tiempos mozos pero no juveniles. Porque juveniles siguen siendo éstos.

Y sea por azar o porque tenia que regar la planta que está al lado, hoy he vuelto a leer un poema que heredé del despacho de mi madre que tengo detrás de mi mesa. Se lama "être jeune" está escrito en francés y hasta hace un rato creía que era del general McArthur pero acabo de descubrir que no, que era de un poeta llamado Samuel Ullman.

Según he leído en este artículo, el poema fue una inspiración para los años en que McArthur estuvo trabajando en la recuperación de Japón y él lo tenía colgado en su despacho...Quizá alguno de los lectores tenga más información sobre este hecho.
Comparto mi traducción del texto, se encuentran muchas en la red, pero quería hacer la mía propia.
Nota al encabezado (que no al pie): el texto está escrito en neutro y por tanto algunas palabras terminan en "o" para equilibrar, las palabras grandes van en femenino: belleza, naturaleza, esperanza,...

SER JOVEN 
Ser joven no es una etapa de la vida, es un estado del espíritu, un efecto de la voluntad, una cualidad de la imaginación, una intensidad emotiva, una victoria del coraje sobre la timidez, del gusto por la aventura sobre el amor a la comodidad.

No nos hacemos viejos por tener un número de años, nos hacemos viejos porque hemos dejado de lado nuestros ideales. Los años arrugan la piel, renunciar a los ideales arruga el alma. Las preocupaciones, las dudas, los temores y las desesperanzas son los enemigos que lentamente nos hacen caer en tierra y convertirnos en polvo antes de la muerte.

Joven es quien se asombra y se maravilla. Pregunta como un niño insaciable. ¿Y después? Desafía los acontecimientos y se encuentra con la alegría de la vida.

Sois tan jóvenes como vuestra fe. Tan viejos como vuestra duda. Tan jóvenes como vuestra confianza. Tan viejos como vuestro abatimiento. Tan jóvenes como vuestra esperanza.
Seguiréis siendo jóvenes mientras seáis receptivos. Receptivos a la belleza, a la bondad y a la grandeza. Receptivos a los mensajes de la naturaleza, del hombre y del infinito.

Si, un día, a vuestro corazón lo muerde el pesimismo, lo corroe el cinismo, que Dios tenga piedad de vuestra alma envejecida.

Samuel Ullman (aunque en el marco de mi madre pusiera General Mc Arthur, 1945)

Y si esta tarde no puedes pero mañana sí, todavía estás a tiempo, escucha "La llama da" 
¡ÚLTIMA FUNCIÓN!
Miércoles 27 de junio
20.30 horas
Sala La majareta
calle del Almendro 18, Madrid
Compartimos cartel con otras dos compañías, el precio de la entrada para las tres representaciones es de 10€     
Haz tu reserva por correo: mayelit.valera@gmail.com
o por WhatsApp 604 202 642



jueves, 14 de junio de 2018

Estrenamos "La llama da" una obra de microteatro y todavía puedes verla

Los seguidores del gran maestro Daar el Toke han sido reunidos de forma secreta para recibir la llamada del maestro. Todo está preparado hasta el último detalle,
todo listo para recibir la llamada del sublime, el ignoto, el maestro Daar el Toke ¿qué puede salir mal?

Ese es el argumento de la obra La llama da que estrenamos ayer, día 13 ¡no tenemos miedo!

La llama da nació ayer por fin. Me alucina el proceso de creación de una obra desde el planteamiento del texto hasta que el público puede disfrutarla, es ver a Pinocho convertirse en un niño de verdad y como todo lo mágico, no se puede explicar porque si lo haces, desaparece. 

El texto de origen lo escribí hace muchos años y estaba guardado en un cajón. Cuando Javi Cuartero me pidió guiones fue uno de los que seleccioné, siempre me pareció divertido. Después de leerlo, Melisa Messeguer futura directora del proyecto, sugirió aumentar el juego con el público y éste ha llegado a ser un cambio sustancial en la obra.

El texto original quedó modificado para encontrar algo que tiene mucho que ver con la intención inicial de la historia. Es muy interesante tener otros puntos de vista sobre lo que se escribe y ver qué transmite y a partir de ahí evolucionar.

Esperando la llamada
Evolucionar a una obra que ayer hizo reír a quienes vinieron a verla, compartir de nuevo con Javier Cuartero actuación que no escenario, es la tercera vez que hacemos de pareja en la ficción.

También para mí ha sido una oportunidad el trabajar con dos actores profesionales, he aprendido, he disfrutado, he jugado, un lujo vamos. Desde aquí agradezco a mis compañeros la oportunidad.
Ayer al terminar la representación, sentí la necesidad de compartir estas líneas, me acordaba de ese momento en que vi a una gallina cantando sin parar y Maitina me explicaba que acababa de poner un huevo. Porque cuando una gallina pone un huevo lo canta a los cuatro vientos, poner un huevo es motivo de celebración, como materializar un sueño, como presentar una obra.

Altar de Daar el Toke

¡Todavía estáis a tiempo de venir a verla! 
Miércoles 20 y 27 de junio
A las 20:30 en la Sala la Majareta
calle del Almendro número 18,
El precio de la entrada es de 10€ para tres obras de microteatro. Compartirmos programa con otras dos obras muy divertidas, lo que hace una tarde redonda de teatro.
Haz tu reserva:
Correo: mayelit.valera@gmail.com
WhatsApp 604 202 642


Y para terminar, os dejo con una anécdota. Lo que comentaba al principio de Pinocho siempre me recuerda a esta escena de Shrek en la que Pinocho, por casualidad, durante una batalla entre magos es transformado en un niño de verdad por un rayo perdido, y durante dos segundos es el niño de verdad más feliz del mundo, hasta que aparece otro rayo perdido y...Aquí tenéis el fragmento lo he encontrado en baja calidad, aunque la falta la última frase de Pinocho que cierra y a mí me encanta, os la escribo a continuación del vídeo:



PINOCHO: Aaaahhhh, ¡soy un niño de verdad!, ¡soy un niño de verdad! Ya no

miércoles, 23 de mayo de 2018

Hoy hace un año

Hoy es miércoles, si fuera martes y hace un año todavía estarías aquí. Si fuera martes quizá me llamarías por teléfono. Empezaste a llamarme los martes, decías tengo una llamada perdida tuya y yo no te había llamado, pensaba que quizás llamabas porque me echabas de menos. Luego descubrimos que mi llamada perdida, era la fecha, en la pantalla los martes ponía "mar" y tú creías que ese mar era yo.
Me hubiera gustado no descubrirlo para que siguieras llamándome.

Hoy no me llamarás porque es miércoles y porque hace un año, dejaste de poder llamar, era martes.

Tía Cari te dedico este pequeño texto que escribí mientras recogía tu casa y también muchos, muchos recuerdos. 

No estás en tu dedal, ni en tu cepillo de dientes, no estás en tu bata, ni en tus zapatillas, no estás en tus sábanas, ni en tu armario, no estás en tu olor, ni en tu pijama, no estás en tu baño, ni en tu silla, ni en tu cocina, ni en tu taza. No estás en la casita de muñecas, ni en tus juguetes, ni en tus fotos, ni en tus toallas.

No estás en los últimos patucos que tejiste, ni en el costurero, ni en la tabla de labores, ni en tus correcciones, ni en tu lápiz, ni en tu teléfono.

Todo colocado, todo recogido, y el viernes que viene toca sacar la ropa de verano y vamos a hacer jabón. Porque el regalo de Olivia ya está preparado.

No estás en tus fundas de zapatos, no estás en tus recuerdos, no estás en tu mesilla, ni en tus relojes, ni en la temperatura que marcan los termómetros distribuidos por toda la casa, no estás en la alarma, me la han puesto para que me dé tiempo. No estás en los abrazos vacíos, ni en tu bastón, ni en el palo que inventaste para bajar la ropa. No estás en las monedas sueltas que tenías para llevar en el bolso, ni en los marcos de las fotos, ni en el armario de la ropa limpia, ni en las bolsas de lavanda para dar olor. No estás en la máquina de coser, ni en las cajas de costura, ni entre las cintas de raso, ni en las coderas, ni en los cuellos para dar la vuelta.

No estás

y ya hace un año

lunes, 21 de mayo de 2018

Canino la película este jueves en nuestro Cinefórum



Este jueves, Amparo Quintana y yo con la colaboración de ASIMEDIA, celebramos dos años de Cinefórum y lo haremos con una película que no deja indiferente: Canino de Yorgos Lanthimos.
Canino te obliga a prestar atención desde el principio para entender los códigos de una familia fuera de lo común. Cuando consigues comprender los códigos de su mundo surrealista, la película no deja de sacudirte, una y otra vez, sin descanso.
Te hace plantearte muchas preguntas, te lleva a una claustrofobia total, a pesar de estar grabada en gran parte en un jardín luminoso y abierto.

Si hubiera que ponerle un reflejo enfrente a esta película que contara una historia de la forma contraria diría que ese reflejo es La vida es bella de Beningni, donde un padre inventa un mundo alternativo para hacer más llevadero el horror del campo de concentración a su hijo. En Canino, el padre construye un mundo alternativo, claustrofóbico, sin salida y sin posibilidad de adaptación al exterior. Un mundo alternativo porque salir es peligroso y sólo él puede hacerlo.
Algunas críticas la califican como comedia de humor negro, yo sólo vi lo negro pero tengo que reconocer que me ha dado mucho que pensar.
Nos hará reflexionar sobre la familia moderna, sobre los riesgos que tiene el aislamiento.
Rescato para terminar un proverbio africano: Para criar un hijo hace falta una tribu entera. Que nunca perdamos la tribu, ni las ventanas al exterior, ni la capacidad crítica. 


miércoles, 9 de mayo de 2018

Ven a ver "Molinos de cuento, molinos de vientos" este jueves en Madrid

Mañana jueves a las 20.00 en La escalera de Jacob en Madrid estaré contando cuentos de molinos, de vientos, de viajes, de sueños.

Se trata de un espectáculo que comencé a rodar el año pasado y que ahora retomo con la intención de probar nuevas historias.

Habrá cuentos africanos, griegos, hindués, de cosecha propia, anécdotas.

Si te animas a venir, reserva tu entrada en la web de la Escalera www.laescaleradejacob.es
¡Nos vemos allí!

Será el próximo jueves 10 de mayo
A las 20:00 en La escalera de Jacob
Calle Lavapiés 13
Espectáculo de cuentos para adultos
Precio de la entrada: 7 € Puedes reservar en www.laescaleradejacob.es

miércoles, 2 de mayo de 2018

La gallina Marcela Mora me entrevista en exclusiva

Marcela Mora vino hacia mí, muy seria, con el tiempo aprendes a distinguirles los gestos, y me dijo que cómo podía ser que me pasara la vida hablando de ellas y ella no supiera nada de mí.
Reconozco que no me suele gustar presentarme o hablar de mí en tercera persona (como si fuera de la familia real) por lo que agradezco su iniciativa y al mismo tiempo me siento un poco cohibida pero como ha insistido en que la comparta en el blog, allá va.
Cedo pues la pluma a la gallina Marcela co-autora del libro "Las gallinas de Maitina"
Marcela Mora con Pequeño Pollo (también conocido como PP)
El otro día conseguí localizar a Mar del Rey, como sabéis, ella y yo escribimos “Las gallinas de Maitina” a dos plumas. Llevo tiempo persiguiéndola porque me gustaría saber algo más sobre su persona humana, después de que ella haya hablado tanto de nuestras personas galliniles. Cuando se lo dije se sorprendió, yo insistí, seguro que la gente quiere saber más de tu vida. ¿Qué gente? Pues quien haya leído las gallinas, además tampoco es de recibo que conozcan tanto sobre nosotras y tan poco sobre ti, finalmente ha aceptado que la entreviste, os transcribo el resultado.
—Hoy en exclusiva para todos nuestros lectores entrevistamos a Mar del Rey co-autora de “Las gallinas de Maitina”.
—¿De verdad crees que hay que darle ese tono?
—A callar, que la que lleva la voz cantante soy yo, empecemos otra vez.
—Estoy un poco nerviosa es la primera vez que me entrevista una gallina.
—Tranquila, empezamos, ¿eh? ¡Allá va! Hoy en exclusiva con todos nosotros, la escritora Mar del Rey nos cuenta sus andanzas hasta llegar a este punto de su vida.
Hola Mar buenos días.
—Buenos días Marcela.
—Muchas gracias por concedernos esta entrevista.
—Un placer compañera.
—Nosotras nos conocimos a través de tu libro de gallinas, pero tú llevas más tiempo escribiendo ¿podrías decirnos por qué escribes?
—Escribo por necesidad, necesidad de expresar y de compartir.
—¿Desde cuándo?
—Cuando era pequeña, se me ocurría cualquier idea, empezaba a escribirla, iba donde estaba mi madre y le decía “mira mamá, mira lo que he escrito” y ella me decía cuando lo termines me lo enseñas…Siempre me costó mucho terminar, hasta que un día se me ocurrió una historia de principio a fin, cuando trabajaba de psicóloga, ese fue mi primer cuento: “Angustias, una mujer con mucho cuento”
—¿Cuándo empiezas a publicar?
—Tenía muchos escritos guardados en el cajón, hasta que en 2009 empiezo mi blog y decido sacar muchos de ellos a la luz porque lo que quería era que otras personas los leyeran. Hoy todavía conservo el blog, aunque a lo largo de los años ha ido cambiando, ahora por ejemplo lo uso para publicar textos cortos menos elaborados, o para contar mis experiencias, mis lecturas o algunas de mis aventuras como narradora.
—Nuestro libro “Las gallinas de Maitina” nació en el blog ¿verdad?
—Sí, en su momento me pareció interesante que los primeras versiones de los textos, estuvieran en el blog y así aparecieron los primeros capítulos. Las versiones corregidas y los últimos capítulos sólo están en el libro. ¡Ah! Y ahora hay algún anticipo de la segunda parte.
—Hablando de “Las gallinas de Maitina” ¿ese ha sido tu primer libro?
—No, es mi primera novela corta pero tengo publicados otros dos cuentos en solitario.
Primero publiqué “Gato enamorado” en febrero de 2014. Quería hacer un libro bonito con ilustraciones y detalles cuidados. Trabajé con Carina Galliano una ilustradora con la que sigo colaborando, el diseño de la cubierta de Gallinas es suyo y también las siluetas del interior…
—Me encanta cómo nos sacó, estamos super estilizadas, bueno y la Punki no sabes lo contenta que se puso cuando nos vio. Por no hablar de Karol la yegua, que está convencida que la de la silueta es ella, aunque no lleve cencerro.
—El proyecto de “Gato enamorado” fue muy emocionante porque para publicarlo puse en marcha un proceso de crowdfunding o micro-mecenazgo.
—¿Eso qué es?
—Algo en lo que todos colaboran, la gente que se anima participa como mecenas y con todas las aportaciones, si reúnes lo que necesitas y puedes llevar adelante tu proyecto.
En mi caso tuve más de setenta mecenas, imprimí 300 ejemplares y acabo de sacar la segunda edición.
—Gatos, gallinas ¿Siempre escribes sobre animales?
—Me gustan los animales desde niña y lo cierto es que inspiran muchas de mis historias pero no todas, por ejemplo en mi segundo libro: Oyraborá no aparecen animales.
—¿De dónde sacaste esa palabra tan difícil? O…y…raborá?
—Es una palabra mágica, cuesta decirla, pero una vez aprendes no hay quien pare. Ahora que lo pienso, el origen de Oyraborá sí tiene relación con los animales. Está inspirada en la palabra griega Ouro borus: la serpiente que se come su propia cola.
—No se vaya usted por las ramas, háblenos del libro.
—Oyraborá es un cuento ilustrado esta vez por Ana Cardona una amiga muy especial que también es pintora. Cuenta una historia mágica, habla del poder de los cambios, de la naturaleza y de las Cuentagotas.
—¿Las Cuentagotas?
—Sí, son las que conocen el secreto de la cueva sagrada, el ombligo del mundo, donde nació todo lo que existe, y también las únicas capaces de conseguir que se desprendan con sus cantos, las gotas de agua que cuelgan de las paredes sin romperse.
—Suena un poco místico, puede que a las ovejas les guste…
—Quizá, la próxima vez que vaya a Saragüeta se lo leo.
—Cuentagotas, ¿también es el nombre de una editorial?
—Sí, de las Cuentagotas de Oyraborá nacieron el logo y la filosofía de la editorial Libros a Cuentagotas que fundé hace poco junto con otros compañeros, nuestro libro es su primera publicación.
—Además de tu faceta…
—¡Vaya palabra faceta!
—Ey, déjame seguir que pareces una de las hermanas…
—Además de tu faceta como escritora, tienes otra como narradora.
—Sí, en realidad creo que las dos son la misma faceta lo que pasa es que la narración me permite compartir de primera mano y jugar y también narrar historias de otras personas. Yo cuento historias que leo, normalmente mis fuentes de inspiración son la realidad y la literatura.
—¿Por qué cuentas?
—Porque creo que a través de las buenas historias nos reencontramos con nosotros mismos y nos sentimos más felices.
—Yo salí de un huevo pero tú, ¿tú de dónde sales?
—Soy la mediana de tres hermanos, la única chica. Mi madre era editora y mi padre es muchas cosas (sabe tanto como la gallina Clara o más) aunque por resumir diremos que es ingeniero. La casa de mi infancia está llena de libros y a mí mi madre de pequeña me leía en voz alta por las noches.
—Como a nosotras Maitina.
—Igual, además ponía voces y era muy divertido, recuerdo mi preferido “Las aventuras de Matonkikí”. Luego me hice mayor y oía desde mi habitación cómo ella le leía a mi hermano pequeño “El pingüino Oto”.
—Pero de dónde te viene el gusto por el escenario.
—En casa somos de mucho hablar: en las comidas, en los viajes, de contar cosas que hemos aprendido, también mi abuela nos contaba muchas historias de la guerra. Cuando me hice mayor nos dejó de contar, una pena.
—De todas maneras me han dicho que en las primeras representaciones de tu vida, te ponías bastante colorada.
—¿Quién te contó eso?
—Las gallinas siempre tenemos información privilegiada, además recuerda mi vocación de reportera.
—Pues sí, de pequeña mi madre escribía una función para que representáramos en familia en navidad (tengo 25 primos) y a mí siempre me daba el papel de la Virgen. La obra era muy divertida y mis primos reían y jugaban, pero en mi parte me tocaba decir frases como “ya el niño dios ha llegado…” y lo pasaba fatal. Cuando yo era pequeña era muy tímida, tanto que me daba vergüenza existir.
—¿Cuándo te subes por primera a un escenario?
—Pisé un teatro desde dentro por primera vez en COU, mi último año antes de entrar en la universidad. Yo salía sola a escena, imitaba a Gloria Fuertes, fue el único número en solitario, y lo pasé muy bien, tenía sólo 17 años y ya me parecía que iba tarde al mundo escénico.
No me di cuenta de la emoción que me producía estar dentro, andar entre bambalinas, meterme por los camerinos, subir y bajar por la trampilla oculta, ver la concha detrás de la que se escondía el apuntador, ensayar con el teatro vacío y después, actuar con él lleno.
—Entonces lo exploraste igual que hiciste con Saragüeta y el gallinero.
—Sí, me gusta entender la mecánica de aquello que me llama la atención.
—¿Y fue ahí cuando empezaste a escribir teatro?
—Micro teatro por ahora he escrito sólo micro, no fue más tarde, creo que lo del teatro viene por los guiones y los guiones vienen de la narración oral.
—No entiendo nada, quizá debería haberte entrevistado Clara que es la que más sabe de las gallinas.
—He mezclado muchas cosas, cuando empecé a contar cuentos vi que la forma de prepararlo tenía mucho que ver con un guión de cine, con una transformación en otro lenguaje y por eso estudié algo de guión y de ahí surgió la posibilidad de hacer un guión de microteatro.
—Dicho así parece muy fácil.
—¡Qué va! En parte me animé porque tenía amigos alrededor que se unieron al proyecto como actor y directora.
—Entonces tú ¿estudiaste algo parecido con el teatro?
—¡Nooo! Bueno cuando tenía edad de estudiar la carrera hice psicología, luego he ido haciendo otros cursos.
—¿Te gustaba la psicología?
—Al principio no, en esa etapa de mi vida tenía la sensación de que todo iba demasiado rápido, a veces llegamos a la encrucijada de caminos antes de darnos cuenta como si las patas fueran más rápidas que el cuerpo.
—Como si fueras un avestruz
—Eso, con retroceso de la parte superior…Los primeros años no me atraía nada, yo buscaba una psicología de relación con la gente y lo que me enseñaban era todo demasiado científico: aprendí mucho sobre la mosca de la fruta, estadística y también otras cosas que jamás había experimentado como que, si no vas a clase, se te puede olvidar una asignatura y suspender.
—Suena divertido.
—Bueno por lo menos el último año de carrera empecé a atisbar lo que creía que era la psicología cuando la elegí y me empezó a gustar la parte de psicoterapia.
—Entonces, ¿te dedicabas a escuchar a la gente y a ayudarla con sus historias?
—Sí, durante un tiempo estuve trabajando en un hospital. Trabajé con mujeres con cáncer de mama, jamás imaginé lo que eso me iba a ayudar después cuando fue mi madre la que enfermó, pero esa es otra historia.
—Cuéntanos algo de tu madre, de tu ama.
—Mi madre era muy gallina como Maitina, sólo que se creía que todos eran sus pollos (un poco como le pasa a la gris con sus huevos), era muy sociable y alegre y muy trabajadora.
Era editora, creo que a mí me gustan tanto los libros por ella, de alguna manera siento que me arropan.
—Confiésalo, tú también has sido editora.
—Bueno, yo trabajé en la editorial un tiempo, allí aprendí el proceso de edición, conocí a alguna gente con la que hoy continúo trabajando y también aprendí mucho sobre comunicación y sobre relaciones familiares…
—Y luego está tu trabajo con las familias.
—Sí, trabajé durante un tiempo en servicios sociales especializados en atención familiar. De ahí conservo grandes recuerdos y mejores amistades. Ahora en el mundo de la mediación sigo poniendo mi granito de arena con un cinefórum sobre conflictos.
—A ver cuándo me invitas.
—Cuando quieras, si eres tú la que le tiene pánico a salir del pueblo.
—Pues haznos un vídeo y así lo vemos todas.
—¿Quieres preguntarme algo más? Mira que yo creo que nadie va a llegar hasta tan abajo.
—Vale, una última pregunta ¿en qué punto estás ahora?
—Ahora me dedico a escribir y a contar, en ese sentido estoy explorando un nuevo camino en mi vida y me considero privilegiada. Además, con nuestro libro “Las gallinas de Maitina” tengo la oportunidad de visitar colegios ¿sabes que muy pronto iré al Trabenco?
Estoy feliz con la respuesta que ha tenido las gallinas, sobre todo porque veo que gusta a los niños y a los mayores, he recibido comentarios de niños y niñas que me han emocionado, saber que el libro llega, que vuestras historias gustan y emocionan es un orgullo para mí.
En el mes de mayo iré por vuestra zona a dar a conocer el libro en distintas bibliotecas y en junio estreno otra obra de microteatro en la que también participo como protagonista, parece que la primavera viene cargada de frutos.
—Muy bien, muchas gracias por tu tiempo.
—Gracias a ti por tu interés, Marcela, saluda a tus hermanas de mi parte y a Maitina.
—Eso haré.



jueves, 26 de abril de 2018

Las gallinas de Maitina invitadas de honor en el Trabenco con motivo del Día del libro

Este pasado lunes estuve invitada como autora "Rara" en el colegio Trabenco, un colegio muy especial que este año celebra su 45 aniversario.

Si yo fuera pequeña de nuevo, querría estudiar en ese cole, si yo pudiera estudiar de nuevo, aunque no fuera pequeña, estudiaría en ese cole...El año que viene me hago dos trenzas y me matriculo.

Llegué con mi maleta de libros y entré en el patio, ése que está lleno de árboles y de esculturas y de niños jugando.

Me recibió la comisión de biblioteca al completo vestida con capas y gorros verdes de magos (a falta de Drago que estaba en el albergue junto con sus compis pasando cuatro días de aventuras).

Con este pregón:

"Se hace saber que el próximo día 23 de abril
es el día Internacional del Libro
por decisión de la Unesco.

Es un día especial
para los grandes raros de la historias
como Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega
y todos sus colegas...

El lunes tendremos el honor de recibir a una rara muy especial
sobre todo en los gallineros de la difusión de la palabra,
llamada Mar del Rey"

Así me fue concedido mi título nobiliario de Rara del Trabenco y además un reconocimiento especial como Personalidad en los gallineros de difusión de la palabra.

Luego tuve el mejor presentador: Bruno, que es ya todo un experto en "Las gallinas de Maitina". Después les estuve contando las aventuras del gallinero con una especial mención a la gallina Marcela Mora, por si alguna gallina leyera esta entrada, decir que llevé a la gallina cangura, la de trapo en representación dado que dije que nuestro libro está escrito a dos plumas: la de Marcela y la mía.

Las niñas y niños de tercer ciclo se jartaron a pedir historias del gallinero y tuvieron para dar y tomar. Entonces les llegó el turno a ellos. El momento para mí más interesante y sorprendente porque me dic cuenta que estaba delante de autores en potencia, cada uno de ellos tiene como proyecto de lengua este año hacer una novela, fue ese el momento del turno de preguntas, llevado por una de las alumnas, en la que de manera muy ordenada cada uno de ellos me fue planteando sus inquietudes. Como si es necesario describir el lugar donde tiene lugar la historia, o si se puede mezclar el género de novela histórica y fantasía, o si me importa lo que los demás piensen de lo que escribo, o si tenía miedo de que no se entendiera, o si escribía a partir de un esquema y siguiendo un orden especial...Fueron muchísimas preguntas, me hubiera gustado tomar nota de todas ellas pero no me daba la vida para contestar y apuntar.

Me encantó esa experiencia, compartir con ellos que a su vez estaban compartiendo conmigo sus inquietudes literarias. De hecho quiero volver, me quedé con ganas de tener un turno de preguntas para mí, de saber lo que estaban escribiendo, de que me contaran qué les inspira a ellos. Ahí queda lanzada mi propuesta, llamadme.

Ese fue mi Día del libro del 2018, no se me ocurre mejor manera de celebrarlo.

Tengo que agradecer a Aurora su invitación y generosidad, a Sara haber estado pendiente de toda la recepción (y de la jarra y el vaso) y a David al que vi de lejos y casi no reconozco porque no iba vestido de Fauno y por supuesto a todos los alumnos de tercer ciclo y a sus profes que me hicieron sentir como en casa.

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martes, 24 de abril de 2018

"Un mar de vida" un relato dedicado a las personas con discapacidad severa

 La Fundación Lukas por la discapacidad severa me pidió que les escribiera un cuento que reflejara su labor y también la realidad de las personas con discapacidad severa y sus familias.
No es fácil hablar de lo que no se habla.

Para elaborar este relato tuve la suerte de poder hablar, preguntar y compartir con familiares, recuerdo una conversación con una madre en la que ella me decía que la gente no es consciente de las necesidades tan grandes que tienen y yo le preguntaba que qué le gustaría pedirle al mundo si por un momento tuviera toda un micrófono donde todos la escucharan, ella me dijo que pediría que la miraran. Este cuento es una mirada, desde el respeto, espero que os guste.

"Un mar de vida"  

Foto de The planet today
Mamá empezó a decir que tenía un mar dentro por los mareos, ella jamás se había mareado, ni en coche, ni en avión, ni con las alturas, ni en esos ferris que parece que escalan las olas. 

Hasta que quedó embarazada, la tripa le creció mucho desde el principio. ¿De cuánto dices que estás? Le preguntaban y ella decía de dos meses o de tres y todos le contestaban pues vaya tripón para ser tan pronto y ella sí, llevo el océano dentro. 

La tripa siguió creciendo y creciendo y creciendo y ella al andar se escoraba a babor y estribor y cada día le acompañaba esa sensación de mareo perpetuo. Se acostumbró rápido: sólo tengo que pensar que navego, decía, y así es mejor.

Estaba feliz con la travesía, sabía que era por él. Tenía claro que sería un “él” por eso se negó a hacerse ninguna ecografía, nos veremos las caras a su debido tiempo.

Lo mejor era la noche cuando mamá se echaba en el sofá y descansaba en silencio mirando la luna, entonces él le cantaba bajito, ella le decía a Papá, ¿escucha, no oyes? Y Papá le decía que no, que no oía nada, es una voz que sale atravesando mucha agua, fíjate bien.

Ella le cantaba de vuelta y así pasaban horas y horas.


Nadie se dio cuenta, de que cuando rompió aguas, un mar le salía de dentro, las olas inundaron el quirófano, batieron contra las puertas y se extendieron por toda la planta. A la tarde los de la limpieza barrieron toneladas de sal, algún trozo de coral y tres estrellas de mar. Nadie se dio cuenta porque de dentro de Mamá además de salir ese océano que había navegado, salió una cola.

Tenía forma de un corazón azul marino, luego vinieron la aleta derecha y la izquierda y después la espalda lisa y brillante hasta llegar al morro.

Mamá preguntó ¿está bien? El quirófano inmóvil respondió con silencio, sólo la matrona que llevaba cientos de partos a sus espaldas, se lo quitó de las manos del médico y le dio un cachete igual que con los otros niños.

El bebé inspiró, después emitió un canto tan dulce, que todos los allí presentes se giraron hacia él conmovidos. La matrona obedeciendo a ese baile ancestral, le envolvió en una toalla suave y se lo entregó a Mamá. Ella reconoció la voz que tantas noches había escuchado, le miró y se perdió en esos ojos azul abisal que tanto le recordaban a los suyos


Tenía claro el diagnóstico del médico antes incluso de entrar en la consulta. No le extrañó que, sin dar los buenos días, la mirara de frente y formulara sin rodeos: “Su hijo ES una ballena” y ella contestó, “lo sé, también ES mi hijo”. Él continuó su discurso científico, con la distancia que da el miedo: será mejor que no se vincule mucho con la criatura, ¿quiere decir con mi hijo? Nadie sabe qué puede pasar en una situación así.

Mamá se imaginó un cordón umbilical como una amarra que tenía que soltar y se le hacía larga y larga y larga ¿cómo soltarla sabiendo que tú estabas al otro lado?

Por un tiempo se alejó, no conseguía entender, jamás soltó la amarra. Luego empezó a tirar para volver a tu lado. Aprendió que tu ritmo es lento y tus necesidades grandes como tú.Hacen falta muchas manos para mover una ballena.


Empezaste a crecer sano y fuerte. En casa te movían con cuidado con ayuda de un carro especial, te encantaba que te movieran, que te tocaran, que te llevaran al fisio para estirarte y también las caricias y los besos.
Por la mañana te despertabas temprano cantabas esas canciones antiguas y la casa entera vibraba con tu canto de ballena. Si todavía no había salido el sol, tu habitación se teñía de azul y las estrellas del cielo se volvían estrellas de mar.

Los fines de semana llegaba tu plan favorito, montar en bicicleta, cualquier ballena ama la velocidad, correr y saltar. El viento en la cara, mamá dando pedales y tú riendo, hasta perder la respiración.


Y así la vida ya estaba bien, tenías el cariño y los cuidados y el cole y los amigos y Papá y Mamá. Entonces llegaron tus primeras vacaciones en familia en la playa de San Juan. Todos compartimos el agua, cuando te metimos dentro te volviste ligero, movías las aletas, salpicabas con la cola. Reías, reíamos juntos y todos nos volvimos ligeros.


FIN

El pasado lunes participé en un evento solidario que organizaba la Fundación Lukas, allí estuve contando algunos cuentos y un té elaborado por Beatriz Parreño. Esta es una imagen del evento.
La imagen puede contener: 4 personas, personas sonriendo, personas de pie e interior

martes, 27 de marzo de 2018

Una cita y algunas anécdotas del Día de la Narración Oral

Llevo tiempo fascinada por una historia de ballenas e inuits, quizá me la hayáis escuchado. Fruto de la investigación para documentarme, he localizado un libro maravilloso llamado "Escucha la voz del hielo" como el pasado 20 de marzo fue el día de la narración oral, quería rescatar esta reflexión que el autor hace sobre contar historias. Los inuit, más conocidos como esquimales, pasaban los meses de invierno en la oscuridad, ¿qué mejor momento para cantar y contar historias?

Estas son las palabras de Angaangaq
"Es una tragedia que, debido a la influencia de  Occidente, la tradición de contar historias se haya perdido en el mundo esquimal,aunque no del todo. Pues hoy empiezan a regresar poco a poco las antiguas historias. En nuestro mundo, pero también en el vuestro. Y es bueno que así sea. Necesitamos las historias y necesitamos la capacidad de escuchar. Tenemos que aprender de nuevo a escuchar con el corazón. Sé que no es fácil. Pues en el mundo moderno nos bombardean con toda suerte de historias. Continuamente nos cuentan cosas nuevas. En Internet vuelan cada día millones de historias. Es imposible escucharlas. Por eso esas historias jamás te tocarán de manera profunda.No se convertirán en parte de ti misma. Las oyes y al momento las has olvidado. No puede ser de otro modo. Por tanto,¡tómate tu tiempo en escuchar las historias que te tocan de forma profunda! Inhálalas como inhalas el perfume de una rosa. Tal como hueles el aroma de la nieve, sólo así vivirán dentro de ti." "¡Tómate tu tiempo, escucha, huele las palabras!"

Contando en la Librería Diógenes
¡Qué mejor manera de celebrar esta semana que contando!

El sábado 24 estuve en la Librería Diógenes de Alcalá de Henares contando y presentando "Las gallinas de Maitina" a partir de un espectáculo con nombre "Mis gallinas y otros animales". Todo surgió por el amor de Chiara, una de las libreras, a las gallinas unido con un encuentro reciente en Alcalá.

Cuando llegué caía agua nieve y las rachas de viento te zarandeaban de un lado a otro, menos mal que llevábamos cajas de libros para no salir volando. Las calles estaban vacías y pensé que no vendría nadie, que la gente ya se habría ido de vacaciones. Al principio descargamos los libros en una librería vacía, después bajé a la sala a preparar el espacio y al subir de vuelta, se había llenado principalmente de familias, la gente empezó a bajar y la sala terminó llena.

Tengo que decir, por si la gallina Sombra lee estas líneas, que presenté el libro como escrito a dos plumas y que en algún momento en que hablé por boca de Marcela, vamos que se me escapo algo en "gallino" oficial. Es cierto que me llevé una gallina de trapo en representación y supongo que eso no caerá muy bien en el gallinero, habrían preferido a uno de carne y hueso pero a veces no es posible, qué se le va a hacer.

El miércoles participé en la contada que organizaba SOS Racismo con motivo del Día internacional de la eliminación de la discriminación racial. Allí nos juntamos narradores, escritores y público, dispuestos a compartir historias de esas que te llegan a las zonas profundas, como diría Angaangaq. Para mí fue una alegría contar con: Ana María Caro, Andrea Ortúzar, Elia Tralará, Laura Virumbrales, Nelson Calderón, Simone Negrín y por supuesto deleitarme con el cierre de Cristina Mirinda.
En el evento de SOS Racismo
Fue un evento muy emotivo y muy bien organizado, me alegro de haber formado parte del elenco de narradores.

El cierre del día 20 fue la contada que organizaba Mano en el Café María Pandora,donde me reuni con más compañeros narradores madrileños y terminamos tomando cava y brindando por muchas más historias.

Y hoy todavía día del teatro, me quedo con ganas de más porque como diría Fredy Mercury: the show must go on.

miércoles, 17 de enero de 2018

Las gallinas de Maitina en: Cómo pasamos de ser unas gallinas cualquiera a estar en la lista de los libros más vendidos

Esta mañana el ama ha llegado con un notición: nuestro libro es el séptimo más vendido en Navarra.

—¡Chicas! Volvemos a salir en el periódico, ¡mirad! ¡mirad!— decía agitando un recorte de prensa— La foto me la mandó la hija reportera que siempre anda escaneando las noticias, al principio no entendía qué me quería decir con ella porque no se ve muy bien, luego vi el título y me quedé de piedra.
—En esa lista el nombre que tenía que aparecer es el tuyo, el de la gallina Marcela Mora —dijo Sombra poniendo mucho énfasis en la palabra gallina.
Las demás se volvieron para mirarme, mis plumas se erizaron.
—La Turista escritora y yo hicimos un pacto, es mucho más difícil darte a conocer si sólo eres una gallina...—repetí la argumentación que les llevo dando todo este tiempo.
—¡Habla por ti! -protestó la Punki.


El ama, ajena a nuestros cacareos, seguía dando tumbos por el gallinero enseñándole la hoja a unas y a otras.
—Mirad chicas, cómo se venden las gallinas.
La hermana solitaria que continúa en su línea, comentó.
—Ahora va a empezar a vender gallinas.
—¿No ves que está hablando del libro? —contestó la Punki sacando la cabeza de la página.
—Yo sé a unas a las que sí podríamos vender —dijo Sombra mirando hacia donde están las zurias. Así llama el ama a las que han llegado nuevas, zurias significa blanco en euskera y ellas son totalmente blancas.

Ha habido muchos cambios desde la última vez que escribí. Uno de ellos es que somos seis más en el gallinero. Las nuevas no han salido de huevos de Casa Monaut sino que las han traído los Reyes Magos y no digo el Olentzero porque eran tres los que las trajeron, que hay que explicarlo todo.

Maitina llevaba tiempo diciendo que quería tener pollitos amarillos. Como recordaréis, el año pasado llegó al gallinero un nuevo gallo: estirado,un poco chulo (como corresponde a un gallito de ciudad) y sobre todo muy, pero que muy negro. Al principio le costó integrarse, no tenía modales y ninguna de nosotras le dejábamos que se nos subiera. Esto ocasionó una huelga. Después el chico de ciudad aprendió a comportarse y la población de pollos aumentó considerablemente.

El ama se alegro muchísimo con que hubiera pollos pero de repente empezó a decir que eran demasiado oscuros. El único rubio duró hasta su primer paseo fuera del gallinero, el milano lo debió elegir como menú gourmet y desapareció. El motivo de su falta no se lo contamos a la gallina Clara para que no le diera uno de sus ataques.

Gato insistía en que si el ama quería pollos amarillos, tenía que cambiar de gallo y buscar uno que no fuera como la noche. Menos mal que soltaba estos comentarios cuando estaba encaramado a la viga, lejos de picos ajenos, porque al gallo castellano no le hacían ninguna gracia.
Las hermanas, que en esa época todavía estaban juntas, comentaban:
—¿Cómo va a tener pollos rubios?
—Es como tener un yerno de color...
—¡negro! —interrumpió la Punki
—Sí, y querer que las crías te salgan albinas.

Ahora resulta difícil reconocer a las hermanas porque han ido cambiando de color hasta convertirse en clones oscuros, salvo la gallina Transición que es mitad antiguo régimen mitad nuevo: las plumas de delante las tiene doradas y las de atrás negras como el carbón. El siguiente puesto lo ocupa una negra con pintas marrones, luego va Sombra que es negra con pintas blancas y después todas las demás negras completas. 

Como cada vez que Maitina nos veía en la pradera, en el gallinero o en los palos repetía: ¡quiero gallinas blancas! Tres amigos suyos que son super fanes de Casa Monaut aprovechando la navidad  le regalaron las seis zurías. La Punki aprovechando la fecha y con su creatividad característica, les llamó los Reyes Magos.

Cuando las trajeron el ama bajó a hablarnos.
No hay texto alternativo automático disponible.
—¡Chicas os van a encantar son blancas y vascas, vascas!
—Así que hay razas entre las gallinas —dijo la Madraza con un tono ofendido— ¡Y nos lo dice ahora! Ahora que tenemos tal mezcolanza que no hay nada que hacer.
—Pero no os acordáis de cuando el vecino trajo unas gallinas oriundas, que  no daban ni un pollo— rio Clara.

Esto de las razas de gallina da para otro capítulo ya os contaré porque el vecino de las gallinas oriundas es un gran sabio en lo que a gallinas se refiere, llegó a tener relación con el Instituto de la gallina, un organismo oficial destinado al estudio y la clasificación de las gallinas. ¡Toma ya!

Pocos días después de la llegada de las zurías, apareció por la casa y le dijo al ama que las zurías eran blancas pero vascas, no por no sé qué plumas que no tenían en las patas.  Nosotras nos quedamos mirándonos las patas a ver si éramos vascas o no pero al escucharle decir que  la raza de gallinas vascas no estaba reconocida por el estado, nos quedamos muy preocupadas. ¿Estaríamos reconocidas las gallinas de Maitina por el estado.
—Casi mejor que no porque de estarlo, seguro que nos toca pagar algún impuesto—rio la Punki mientras batía las alas.

Como os decía lo de las gallinas colonas y las oriundas da para un capítulo aparte, ya os contaré. Además con el recibimiento de la Gris a las zurias, no sé cómo a alguna no le dio un ataque al corazón. Ahora me gustaría volver a la noticia de los libros. Desde que Maitina bajó con el recorte, hay mucho revuelo en el gallinero. El otro día la Punki que tiene la sensibilidad artística muy desarrollada decía:

—¡Chicas!¿Podéis seguir ahí comiendo avena como si nada? ¿Sois conscientes de lo que ha pasado? El libro que habla de nuestra vida, de nuestras intimidades ¡es famoso!
—Podríamos vender alguna exclusiva a una revista del corazón —contestó la Madraza que desde que sus pollos ya no le caben debajo de las plumas se ha aficionado a hacer escapadas y cotillear las revistas de la leñera.
El gallo se alzó sobre su palo:
—Yo creo que para la próxima publicación —carraspeó y me miró sin ningún disimulo— habría que buscarle un título más ajustado. Vosotras sois muchas y yo (tos nerviosa), uno solo. ¿Qué tal "El gallo de Maitina"?

Una carcajada generalizada interrumpió su perorata. Sombra le dijo que tenía toda la razón que nosotras somos muchas y él uno solo y que si quería podíamos votar su propuesta.
Clara dijo que tuviéramos la fiesta en paz, al fin y al cabo se llame el libro como se llame se trata, de un motivo de alegría para todas.

—¡Votemos!, ¡votemos! -dijo la Punki que se había tomado la expresión al pie de la letra y daba saltos de un palo a otro.
—Si no os importa —comentó una voz nueva—algunas estamos intentando descansar. 
Era una de las albinas la única que por ahora se comunicaba con nosotras, la Portavoz.
Desde el encontronazo con la Gris, las zurias se relacionan lo justo con nosotras.
—Como no salís en el libro, no os interesa la conversación —sentenció la hermana.
—¡Chicas! Tengamos la fiesta en paz —insistió Clara desde su viga.

El gallo se subió de nuevo al palo y se acurrucó al lado de la Novia Blanca. Por fin ha encontrado a una con quien compartir el palo, en primavera le entró el romanticismo y se empeñó en que tenía que formalizar su relación con alguna gallina y dormir junto a ella. Ninguna aceptamos, el gallo puede ser un poco cargante a veces, como para tenerle tan peligrosamente cerca, pero la Novia Blanca que seguro que todavía no le entiende, se enamoró locamente de él. Eso sí, si se le acerca cualquier otra gallina, se tira a picarla sin tregua, ella quiere ser "Only the lonely" y el gallo le dice que nones.

—Nos hemos vuelto a desviar del tema —comentó la Punki—el éxito del libro de nuestra amiga y compañera.

Sentí de nuevo las plumas de punta, tanta atención me estresa. Desde que nuestra historia es conocida, todo el mundo tiene algo que decir, o quiere que le saque, o si le saco me dice que no vaya a decir esta u otra cosa pero no deje de contar aquello...

¿Alguien puede ponerse en mi piel? o en mis plumas como posiblemente corrigiera Sombra. Y entender que un escrito va más allá de la realidad. Ésta es una historia "inspirada" en el gallinero, quizá alguna de las protagonistas ni siquiera exista realmente, o sea como las estrellas que vemos porque existieron y porque todavía brillan aunque ya no estén entre nosotras.

Ahora la Punki diría que se me va la cresta y puede que tenga razón, me siento un poco atolondrada por los acontecimientos y ¿feliz? También, claro que me siento feliz, ahora con tantas emociones a ver quién es la lista que pone un huevo.

CONTINUARÁ...

***

Os dejo el vídeo de felicitación que hizo la hija cineasta, se inspiró en el libro ¿no os digo que esto es una locura? Por cierto feliz año 2018 y feliz día de San Antón.


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viernes, 12 de enero de 2018

¡Vente a escuchar nuestros cuentos redondos!

¿Qué por qué ese título? Porque 2018 va  a ser un año redondo, en realidad ya es redondo ¿no os parece que el ocho tiene algo de redondo? También forma de reloj de arena, como un cero que se ha abrochado el cinturón muy apretado después de las Navidades.

Y claro si era redondo y contamos tres...pues un adjetivo para cada uno, si es redondo también puede ser rotundo que significa lo mismo, aunque ¿diríamos que una rueda es rotunda? Si se te cae en un pie, sí.
Y ¿cilíndrica? Una rueda cilíndrica...creo que no ¿pero cómo sería una contada cilíndrica?
Los adjetivos son un terreno muy complejo, los nombres también pero una vez que lo encuentras está claro ¿verdad? Quizá sólo por un momento, quizá los nombres también sean efímeros.

Los cuentos también lo son y los nuestros prometen ser redondos sobre todo si nos acompañas esa noche en la que estrenamos espacio en la Taberna de Carmela en Ribera de Curtidores 33.
Y como no tenemos miedo nos embarcamos en esta contada un sábado 13 de enero.
Será a las 21:00 de la noche porque cuanto más tarde, mejor se ve el fuego de los cuentos.
Y estaré muy bien acompañada por Aurora, fiel naveganta y narradora del medievo aunque se empeñe en vivir en esta época, y Simone un mago de la palabra y constructor de realidades relativas.

¡Ah y la entrada es libre! Porque es taquilla inversa eso significa no que tengamos un cubículo colgado del techo con la taquillera patas arriba sujetándose las gafas de pasta con las manos sino que puedes entrar gratis y a la salida, dar lo que te parezca mejor, o lo que puedas.

¿Cuándo? Mañana sábado 13 de enero a las 21:00 horas
¿Dónde? en la Taberna de Carmela, Calle Ribera de Curtidores 33, Madrid.
¿Por qué? Para pasar un buen rato 



martes, 26 de diciembre de 2017

"Las gallinas de Maitina" vuelan hacia el norte

La semana pasada estuve presentando "Las gallinas de Maitina" mi último libro en Pamplona y Aoiz. La propia Marcela os contaba la que se ha montado en el gallinero desde que se han enterado de que son famosas. Ahora cada vez que va alguien a conocerlas, no paran de darle vueltas a cómo ponerse para resultar verosímiles, ¿qué es lo que el espectador quiere ver?

M.Antonia Vargas, Mar del Rey y Maitina durante la presentación en la Librería Auzolan

Maitina, las gallinas y yo hemos aparecido en distintos medios: el Diario de Noticias, el Diario de Navarra y Radio Irratia. Bueno, lo de "las gallinas" es inexacto porque la única gallina que ha salido en los medios ha sido la de plástico, una que trajo Maitina de su viaje y en el gallinero están contentas con eso.

Lo bueno de todo esto es que tras el movimiento de estos días, Marcela Mora, la gallina narradora de la historia se ha animado a continuar escribiendo la segunda parte. Eso y que no paran de pedir libros desde el norte. También la de gente que vino a las presentaciones a interesarse por el libro o a compartir sus buenas impresiones después de haberlo leído. ¡Muchas gracias a todos! Fue emocionante.

En el artículo que escribió Aser Vidondo del Diario de Navarra refleja muy bien cómo surge el libro y el recorrido que está teniendo.

En el Diario de Noticias recogieron la buena acogida del libro en la Biblioteca de Aoiz, fue todo un éxito, lo podéis ver en la foto. Aunque pone que hubo más de 80 personas allí, pero ese fue el número total entre Pamplona y Aoiz, ¡no está nada mal para una presentación! Menos mal que ese segundo artículo las gallinas  no lo han leído porque si no seguro que se les sube a la cabeza.





Y las gallinas no sólo salieron en los medios escritos sino que también aparecieron en radio, esto les emocionó especialmente porque ellas pudieron escucharlo de primera mano en el gallinero, además saben que sus parientas también porque es Radio Irati la radio del valle, ¡toma ya!

También están las personas individuales, ésas que como Iñaki de Miguel Layana dejaban su testimonio de la existencia de las gallinas (a mí se me cayó la lagrimilla al leerlo), podéis verlo en este enlace. O Arancha Fernández que nos hizo acuarelas de las gallinas y ha definido el llamado "efecto gallina". ¡Gracias a todos!

Los nuevos libros de las gallinas ya vuelan camino de Navarra, tuve que recoger todas las que estaban diseminadas por las librerías de Madrid y alrededores, perdidas por la gran ciudad como la Lore en sus peores tiempos y mandarlas para su tierra. Antes de abandonar esta zona, las he llevado de paseo, a conocer la casa del gran Cervantes para que no digan que han estado en Alcalá de Henares sin hacer turismo.


De esto último será mejor que no se entere Maitina porque gallinas de todo el mundo planean su desplazamiento a Casa Monaut para participar en un casting de gallinas, todavía no nos han confirmado si lo del casting es un bulo o realidad, seguiremos informando.



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lunes, 11 de diciembre de 2017

De cómo se revolucionó el gallinero con la presentación del libro "Las gallinas de Maitina"

Aquí tenéis un nuevo capítulo de las gallinas narrado como siempre por la gran Marcela Mora, ello lo ha titulado: Somos famosas.
¡Madre mía cómo está el gallinero! Ya ha pasado algún tiempo desde la publicación del libro “Las gallinas de Maitina” y claro que sabíamos que había salido y que a alguna gente le había interesado porque el ama nos lo enseñó y nos contó que iría a la feria del libro pero lo que no esperábamos era hacernos tan famosas.

Ha venido gente de todo el mundo a conocer el gallinero, quizá esté exagerando pero sí vino un hombre a conocernos porque quería reproducir un gallinero similar en su propia casa, ¿os imagináis con su gallina Punki, su gallina Clara y los pollos de la Madraza por ahí?

La Madraza dijo que para tener una buena representación de las gallinas de Maitina, nada como que se llevara a alguno de sus pollos al nuevo gallinero aunque fue decirlo y buscar con la mirada melancólica a sus tres pollos que ya son tan grandes que hasta a ella le cuesta distinguirlos y suspiró. La Madraza está clueca por primera vez en mucho tiempo y como tiene que estar sentada sobre sus huevos, parece que va asumiendo que sus pollos, ex pollos, ya son mayores.

Durante días estuvimos pensando quién debería colonizar el nuevo gallinero, después nos enteramos de que lo único que le interesaba al tío era la edificación. Quería copiar nuestra cabaña de Canadá, él se lo pierde. De todas formas, desde la publicación del libro tuvimos gallinas emigrantes, algunas tuvieron que emigrar a la casa del vecino. ¡Tengo muchas cosas que contaros! Iremos poco a poco porque quiero centrarme en la noticia, ¡somos famosas! Y nuestro libro se va a presentar en Pamplona y aquí cerquita en Aoiz.

La Madraza y sus pollos cuando eran pollos

—¡Somos influencers de moda! —dijo la gallina Punki— ya os lo había avisado y no me hacéis ni caso.

La Punki no para de decir eso desde que el ama viene y nos cuenta los efectos del primer libro como que un niño que se llama Matteo ha hecho un trabajo sobre nosotras para su colegio y no cualquier trabajo, ¿eh? Uno que cuenta para nota. Ha investigado tan en profundidad que ha sido capaz de localizar información que ni siquiera aparecía en el libro como cuántas gallinas somos, cuántas latxas y cuántas yeguas.

—A ese hay que ficharle para que venga a cuidarnos cuando se vaya el ama de vacaciones —dijo Udi, que sabe distinguir un buen perro pastor.

Y no es el único niño de ciudad al que le interesa nuestra historia porque hay otros como Bruno que se sabe el libro de memoria y ya va por la segunda lectura y Drago que lo escucha a escondidas cuando se lo leen a su hermano. Además ellos saben que estaban escondidos en el primer libro.

La pequeña Olivia vino a conocernos y estuvo persiguiendo a las latxas por la pradera, ella todavía es muy pequeña por eso será incapaz de entender el alivio que sintió la Madraza cuando semejante terremoto abandonó el gallinero porque nunca temió tanto por sus huevos.

Mucha gente nos ha cogido cariño (disculpad si no os nombro a todos, mi memoria es de gallina) y eso que no nos conocen en plumas, iba a decir en persona pero ¿somos personas las gallinas? Clara dice que sí, pero Sombra aboga porque usemos nuestro propio lenguaje animal, al fin y al cabo tenemos nuestra propia cultura gallinil o eso dice ella. ¡Ah! Me acabo de dar cuenta de que no conocéis a Sombra todavía, ella es la hija de Clara.

El gallo castellano y Clara
Ya sabéis que Clara es la gallina más mayor del gallinero, la única que sobrevivió a la Noche de la puerta, ésa en la que entraron unas zorras y se llevaron a todas las demás. Ella vive desde entonces en su viga y sólo baja en contadas ocasiones para comer o en circunstancias especiales. 

O así era hasta que en primavera sintió la llamada, buscó entre los montones de paja que el ama guarda en el gallinero para las yeguas y se ocultó en un agujero para empollar su huevo. Nosotras no nos dimos cuenta porque consiguió liar a la gallina Gris para incubar por turnos y así fue como un día apareció una nueva pollita en el gallinero, bastaba mirarla para saber que era hija de Clara porque tenía esas mismas pintitas blancas en las plumas, sólo que en lugar de ser rubia como ella, era oscura. El ama en cuanto la vio se puso muy contenta.

—¡Has sido Amatxu tía! ¡Zorionak! —le dijo a Clara.

Como la vio tan parecida a ella pero oscura la llamó Sombra, un nombre que terminaría siendo premonitorio. Al principio madre e hija eran uña y carne, luego Clara empezó a dejarla más a su aire y Sombra entró en contacto con una de las Hermanas, ¿os acordáis de las hermanas? Seguro que sí, esas que siempre tenían que poner la puntilla en todo lo que otra decía, bastaba que empezara una a criticar para que la otra se le uniera sin dudarlo. Ahora sólo queda una en el gallinero, porque Maitina se cansó y decidió separarlas. Ya os dije que parece que el ama nos entienda, pues un día en que las dos hermanas estaban especialmente pesadas, el ama se cansó y dijo que se había acabado que una de ellas tenía que irse y se la llevó a la que carda la lana de regalo.

Si os digo la verdad, no soy capaz de distinguir a la que quedó porque para mí, como para el resto, las dos hermanas eran una. Al principio andaba como alma en pena por el gallinero, estaba tan deprimida que se puso a circular por las lindes del campo, ésas que no tenemos vigiladas, ésas en las que más le gusta cazar al milano.
Las dos hermanas

Quizá por eso Clara debió pensar que sería una buena idea que ella se hiciera cargo de Sombra cuando creció lo suficiente. Al fin y al cabo, ella no se atrevía a salir del gallinero. A la hermana solitaria le pareció muy bien, pero esta colaboración tendrá un curioso desenlace porque la hermana tenía en su naturaleza malmeter y Sombra sintió una especie de abandono materno. La Madraza comentó era algo muy normal porque todavía era muy pequeña para separarse de la madre. Ahora Sombra está a la que salta y cada vez que Clara dice algo, ella pone la puntilla, como si fuera una la clara del huevo y otra la puntilla, tal para cual.

Una noche me subí a la viga de Clara para mirar a mis hermanas desde arriba y ella me preguntó en bajito si sabía cuánto dura la adolescencia de una gallina, me sorprendió que ella, con lo que es, no tuviera respuesta para eso y la verdad es que yo todavía no lo sé, pero me acordé del famoso Instituto de la Gallina del que nos habló el ama y estoy deseando que lo localice para consultarles.

Aquí en Saragüeta no paran de pasar cosas, yo creo que ya tengo contenido para otro libro, parece que la vida vaya más rápido o que seamos más conscientes de ella, puede que las gallinas al tener las patas más cortas, estemos más en contacto con la tierra y sintamos cómo fluye la vida.

Os adelanto algunas noticias: nacieron corderas nuevas. El ama bautizó a una de ellas Marimar en honor a la turista escritora que estaba de visita y estaba muy triste porque se acababa de morir su tía abuela, ésa que revisó mi primer libro. La turista vino a refugiarse en las montañas porque Maitina es un poco gallina y acoge a sus amigas bajo sus plumas como la Madraza. En esos días nosotras teníamos acogidas en el gallinero a tres latxas. Una madre primeriza, una cordera que andaba bastante despistada porque venía de fuera y no se aclaraba, y una oveja muy mayor con muy malas pulgas y que andaba preñada. Ya os contaré más adelante.

Antes de que ocurriera todo eso, el ama desapareció y tuvimos que montar un dispositivo para saber lo que le había pasado. Las ovejas hicieron su primera manifestación siguiendo el ejemplo de las yeguas. Que por cierto llevan días escondidas en el monte porque les dijimos que ninguna de ellas podía estar presente en la presentación del libro.

Ya os he dicho que la presentación está generando mucho movimiento, el otro día sin ir más lejos subió a conocernos nuestra pintora oficial. Una desconocida que había escuchado nuestra historia por la radio y apareció con una acuarela de una gallina de regalo para Maitina. El ama bajó a enseñárnosla.

—¡Chicas! Mirad qué dibujo más bonito nos han hecho. 
Dibujo regalo de Aran

El ama a veces es un poco inconsciente, no sabéis la que se montó, porque no había manera de ponerse de acuerdo en quién era esa gallina. Clara estaba encantada, decía que ésa sería quien iría a la presentación.

—¡Claro como a ti te da miedo salir lo resuelves así! —dijo Sombra— Una cosa es un dibujo y otra una gallina de verdad, quizá a la ciudad tendría que ir una gallina, ¿no os parece?

Yo me callé porque la verdad es que bastante tengo con documentar el evento, a mí me parece que donde mejor estoy es en Saragüeta porque si me voy seguro que pasa algo interesante y luego a ver quién lo cuenta.

La Madraza seguía con el dibujo y dijo que estaba claro que era ella porque se veía que debajo tiene tres pollos como los suyos.

—Esa pintura es un constructo —decía la Punki— lo que tenéis que ver en ella es la esencia, nos representa a todas.

Días después Udi vino corriendo a avisarnos de que la pintora acababa de llegar de visita. Debía tener mucho interés en conocernos porque llegó durante la primera nevada de la temporada. No os podéis imaginar el zafarrancho que se monta ahora en el gallinero cada vez que tenemos una visita. Nos movíamos todas de un lado para otro buscando el mejor lugar donde colocarnos.

—Lo lógico sería ponerse en los palos —comentó la Punki— así es como salimos en la portada del libro.

—Tiene su lógica —secundaba Clara.

—Ya, pero hay algunas que no estábamos en el primer libro —contestó Sombra.

—Y otras que salíamos de espaldas —añadió la hermana solitaria animada.

La Punki
Antes no le dábamos la mayor importancia a las visitas, más allá de que son una fuente de información del exterior, pero desde la publicación del libro, nos queremos poner de la manera en que nuestro público espera encontrarnos. A veces no tiene nada que ver con cómo estaríamos en realidad por ejemplo la pintora vino de día y de día normalmente no estamos en los palos.

En una de nuestras charlas literarias, la turista escritora me dijo que eso tiene que ver con la verosimilitud de la historia pero a ver quién les habla a estas de verosimilitud en lo más álgido de la visita.

Andábamos revoloteando de un lado a otro cuando aparecieron las latxas.

—Si hay pintora, nosotras también queremos estar ­­—dijo riendo Biberón que es la oveja-mejor amiga de Udi.

El gallo cacareó molesto, de verdad que todo el mundo quiere ser protagonista. Biberón me dijo que habían bajado porque nevaba, además MariMar estaba ojo avizor porque como se llama igual que la turista escritora, lo tiene un poco subidito y dijo que ellas tenían que conocer a la pintora sí, o también. El rebaño intentaba contenerle un poco los humos pero en esto se puso a nevar y no pudieron retrasar más la bajada.

—Ahora sólo nos falta que quieran unirse las yeguas —dijo la Madraza que ya andaba preocupada por sus pollos.

—¿Dónde están mis huevos? —cacareó la Gris que acababa de despertarse de su siesta y que desde que nació Sombra ha vuelto a las andadas.
La  Gris en busca de sus huevos
En esto entró Udi y nos dijo que las yeguas estaban en el monte y que todavía no las habían encontrado. Las yeguas estuvieron en la reunión que se organizó cuando el ama nos contó de la presentación y Karol se había enfadado mucho porque la Punki le dijo que una presentación no era sitio para una yegua.

—No es nada personal, es cuestión de tamaño —rio Sombra pero a Karol no le hizo ninguna gracia.

—Sería todo un golpe de efecto que el ama apareciera en Pamplona montando a pelo en una yegua como yo. Los gatitos me contaron una escena parecida que salía en una peli italiana que se llama algo así como “La vida es bella” donde el protagonista llega a recoger a su amor a caballo.

—¡Esas son cosas que pasarán en Italia! Pero en Navarra, te digo yo que no es muy común —dijo la Punki.

Clara intentó animarla: quizá alguien que se sintiera atraído por las gallinas, se anime a escribir “Las yeguas de Maitina”, o mejor a hacer su versión de “Karol la yegua” terció Sombra. Nuestro éxito es el de todas, zanjó Clara.

Karol
Eso es algo que Karol jamás entenderá porque como ya os conté, las yeguas no saben de organización horizontal. Además, Karol es la que lleva el cencerro, y no está acostumbrada a que le lleven la contraria. Se ofendió tanto que se subió con las demás al monte a pesar de que el ama ya les había anunciado la nevada.
La pintora oficial llegó cuando estábamos en plena colocación y quedó fascinada, dijo que esa misma noche pintaría al gallo y si éste normalmente se lo tiene creído, en estos días no hay quien le tosa.

Por ahora le ha pintado a él, a la gallina Clara, para disgusto de Sombra, y a otra gallina vista por un redondel negro que parece que la estén mirando por un catalejo. Al gallo le ha sacado bastante más delgado de lo que es y él está feliz todo gallito, y cacarea cada vez que se acuerda. Todavía no ha sacado a más animales lo que tiene a las latxas contentas.





Y es que desde que tenemos fans ya no sabemos si vivir o ser verosímiles pero lo que todas tenemos muy claro es lo felices que nos sentimos cuando el ama nos cuenta que el hermano de la turista escritora, nos está leyendo y no quiere que ella le desvele ningún secreto, o que Blanca no quiera terminar el libro porque le está gustando tanto que le da pena que se acabe tan pronto. O que Ana, Amparo, Jesús y Amanda participaran totalmente entregados en la presentación de Madrid, que la Tortuga estuviera de Madrina en el evento, que tanta gente estuviera presente y nos acompañara.

¡Ah! Y que el ama y Kati y Mª Antonia estarán en las presentaciones en Aoiz y Pamplona y que Marta nos ha sacado otra vez en prensa.



Y que los amigos del ama: Kiti, Jasone y Nicolás se han estudiado el libro y lo van a mover por Donosti. Y que tengo que hacer una fe de erratas porque hay gente que no salía en el primer libro como Íñigo, el hermano de ama, con lo que curra en la casa.


Tenéis que disculparme mi visión es de gallina y qué queréis que os diga, mi tamaño condiciona mi pluma. Aún así intentaré seguir contándoos las novedades del gallinero y aledaños.

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