lunes, 21 de octubre de 2019

Manzanas envenenadas, vidas pequeñas y besos en los labios Te cuento a gotas T2x01

Esta vez en nuestro podcast mensual hablamos de las relaciones reales frente a las de realidad aumentada, los equívocos y las distopías. Puedes escucharlo on line pinchando en el enlace o a través de las aplicaciones de Ivoox, Apple podcast o Spotify podcast.

Este mes en Mar del Rey en Mercado de pulgas reflexiona sobre cómo la tecnología nos aleja a veces de nuestra humanidad. De gafas de realidad “aumentada” que nos introducen a un mundo ajeno y gobernado por apps y empresas de publicidad bastante más parecido al mundo soñado de Mátrix que a ése en el que todavía puedes mirar al cielo para ver las nubes pasar.
También comentaremos la importancia de estar en contacto, pero un contacto cercano, humano y cálido: de hacernos caricias, de darnos besos en persona.

Amparo Quintana en su sección En paralelo nos habla de un coctel de castañas. De esas castañas que caen ahora de los árboles, ella recibió una como herencia de su bisabuela que la utilizaba de amuleto. Y de las castañas y el otoño pasamos a nuestros políticos que hacen como quien juega a las Siete y media y se planta. Así están plantados esperando a que la gente de a pie vote de una vez y lo haga de la forma correcta o al menos de la forma en que ellos esperan.
En los mundos paralelos de Amparo tiene tiempo de encontrarse con Greta Garbo quien le confiesa que no está muy contenta con las intervenciones de su tocaya en temas de medio ambiente y piensa que quizá habría que dejar que los niños fueran niños.
Y llegamos al cine para rematar un programa sobre distopías y sueños Sonia Jiménez Romero comenta la película “Una vida a lo grande” de Alexander Payne. Una historia que muestra un mundo en el que se ha encontrado una solución al impacto de la humanidad en la tierra que pasa por reducirse de tamaño. Es decir, hacer que los humanos tengan el tamaño de un huevo. A partir de ahí el consumo de alimentos para sobrevivir, todas las necesidades son mucho menores y por supuesto también las basuras que generen.

Esta idea ecológica tendrá su transformación al modelo capitalista y la posibilidad de hacerse pequeño se convertirá en un lujo que permite a los que lo eligen vivir una vida de ensueño, pues sus ingresos se multiplican en un mundo pequeño donde todo es más barato.
Queda pues desdibujado el sueño de crear una sociedad nueva donde no haya injusticias, que sea sostenible y que respete la naturaleza. Al final los pequeños no dejan de ser una réplica de los grandes y los ‘nuevos mundos’ creados, pequeños lugares que actúan como lupa de las desigualdades del mundo original.

Esperamos que disfrutéis esta nueva entrega de “Te cuento a gotas” gracias por escucharnos y por recomendarnos entre vuestros conocidos, al final es a través de vosotros y del boca a boca como llegamos a más gente ¡hasta el mes que viene!

Te cuento a gotas es un programa dirigido por Mar del Rey en el que participan Amparo Quintana, Sonia Jiménez Romero. Simone es quien cuida nuestro sonido y las grabaciones e Iván Patxi quien se encarga de la producción.
La música que hemos utilizado en este programa es, nuestro podcast está alojado en Ivoox quien cuenta con un acuerdo con la SGAE.

Música:
Inicio del programa: Barquita de Fátima Ru
Cabecera de Mercado de pulgas: Jazzy Frenchy, de Bensound.
La música de tertulia: La klezmer se titula Lachaim, de Kevin MacLeod.
Música de En paralelo: Let me Sail de Enya
Música de Super Cinexin: L'harem, de Nino Rota
La vie en rose de Louis Amstrong
La mala reputación de Loquillo
What´s going on? de 4 Non Blondes
Música final: Marionetas en la cuerda de Sandy Shaw

lunes, 16 de septiembre de 2019

¿Cómo nace un músico autodidacta? Lenguas ágrafas, lenguas perdidas y películas para ver dos veces en la vida

Volvemos con "Te cuento a gotas" nuestro magazine cultural con entrevistas, noticias de estos tiempos y de otros, y comentarios de cine en formato podcast.

Después del verano traemos las energías renovadas y muchas historias que contar. Recuerda que puedes escucharlo a través de Ivoox, Apple Podcast o Spotify podcast.

En Mercado de Pulgas Mar del Rey entrevista a Alejandro Salgado un cantautor colombiano que toca la guitarra desde niño. Alejandro es un amante del lenguaje de los montañeros, lenguaje de la tierra en la que se crió y que utiliza para componer sus letras, puede que por eso sean tan pegadizas y, a pesar del poco tiempo que lleva promocionándolas, mucha gente las conozca ya de memoria.

Mar del Rey, Nini Ospina de la Fundación Carteros de la Noche y Alejandro Salgado
Amparo Quintana como siempre vive “En paralelo” y aprovecha la vuelta de vacaciones para tratar distintos temas de actualidad de este siglo y de los pasados. Nos recuerda la diferencia entre la importancia y lo que es importante. A raíz de su visita a la exposición “La Biblia. Un viaje por las lenguas del mundo” hablará de cómo las lenguas contribuyen a crear la identidad de los pueblos, cosa que sabía muy bien su amiga Sisi de Austria quien, en una visita reciente, le ha contado lo mucho que disfrutó aprendiendo griego y húngaro. De vuelta en España para hablar del problema del omeprazol adulterado que ha afectado a distintos niños. Las reflexiones de Amparo nos dejan pensando en este mundo nuestro, en su historia, sus historias y dilemas.



La juventud” de Paolo Sorrentino es la película que presenta Sonia Jiménez Romero en Super Cinexín y lo hace hablándonos de cuando, en su propia juventud, el cine la llevó a leer “La montaña mágica” de Thomas Mann. Novela que, por recomendación del autor, habría que leer dos veces en la vida. Sonia nos recomienda hacer lo mismo con “La juventud”. Una película con las actuaciones magistrales de Harvey Keitel y Michael Kaine, llena de matices, diálogos y recuerdos de otros films como “Amarcord” y “La gran belleza”.



También te puede interesar escuchar nuestros podcast anteriores:
Orangutanas que leen, utopías, islas de perros animados y una escultura adicta a la poesía.
Ataduras invisibles, libertad y hombres con nombre de piscina
Vidas memorias y fantasías

jueves, 5 de septiembre de 2019

Orangutanes que leen, utopías, islas de perros animados y una escultora adicta a la poesía. Escucha nuestro podcast

Ya de vuelta de vacaciones, estamos preparando el próximo programa de "Te cuento a gotas" eso me recuerda que me quedó para septiembre contaros y presentaros el anterior que grabamos en el mes de julio. "Te cuento a gotas" es un magazine cultural de curiosidades de la vida, el arte y la literatura; noticias de este mundo y otros y comentarios de cine.
En esta ocasión hablamos de escultura, belleza, utopías, distopías, de gente influyente, orangutanas que leen y una isla plagada de perros con más humanidad que sus amos.

En Mercado de Pulgas entrevisté a Amaia Conde Chiralt una escultora especializada en la talla de madera quien se atrevió a emprender y dedicarse al completo a su pasión. Fue con treinta años cuando dio el salto para dedicarse a la talla de madera. Empezó muy joven a tallar, se sintió desde siempre atraída hacia la madera a pesar de que nadie en su entorno tallaba. Ahora tiene su propio taller donde trabaja y también enseña.
Amaia también escribe y recita poesía, al final de la entrevista nos hará un pequeño regalo.
Amaia Conde después de una exhibición de talla con motosierra
Amparo Quintana en su sección "En paralelo" nos invita a ser utópicos y a recordar esas distopías que nos hablaban de mundos felices en los que había que memorizar los libros antes de que fueran quemados. Recuerda que hace 20 años de la película Mátrix ¡ya veinte años! Si yo estoy igual... y alerta sobre cómo a veces las redes nos llevan a hacer "monerías" y a perder nuestra verdadera esencia.
Puedes leer la columna completa de Amparo en su blog.


Sonia Jiménez Romero presenta en Super Cinexín la película de "La isla de los perros" de Wes Anderson y realizada mediante la técnica de stop motion. Una película que nos lleva a reflexionar sobre el poder, la opresión y a veces la humanidad de los otros, aunque sean animales.


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miércoles, 10 de julio de 2019

Llaves que abren cuentos

Como esta semana contaré "Llaves que abren cuentos" no paro de pensar en llaves, cerraduras, claves, vínculos y hasta amor...

El ojo de una cerradura antigua forma es la silueta de un peón de negras y si lo estrechamos un poco, la huella de un mocasín y si estrechamos la huella, un símbolo de exclamación !!!! o un bate de baseball o unos bolos ¡¡¡¡ 

He dibujado miles de veces esas huellas negras, las he engordado y las he convertido en peones. Y también he mirado muchas veces llaves antiguas, he fabulado sobre los secretos que ocultaran. Todo surgió al ver un puesto de un Marché aux Puces, un mercadillo en parís. Una obsesión que dura desde 2012 cuando escribí en este mismo blog "la clave está en la llave".

Un relato inspirado en una foto que hice en ese momento y que después pasó a ser la portada del libro "Apego y terapia narrativa". Y ahora pensaba en la relación de las llaves con los vínculos. Y de los vínculos con las historias.

¿Es un vínculo sano aquel del que tenemos la llave y uno que nos hace daño aquel en la que la hemos perdido o ni siquiera la tuvimos nunca?

Se puso de moda representar el amor con candados, candados agarrados a puentes, en algunos de los puentes de París tuvieron que cortarlos a cizalla, pesaban tanto los candados que pusieron en riesgo los puentes. ¡Qué simbólico! ¿no? Si pones candados al amor, hundes los puentes ¿no es el amor un puente?

Entonces el amor no va de candados, sino de llaves, llaves que abren, que dan paso, que proporcionan historias porque esas llaves antiguas, llaves olvidadas separadas hace años de su función y de su importancia, ahora lo único que custodian, son historias.

Esas llaves abren cuentos. Cuentos de dragones, de rinocerontes, de cine, de princesas que no quieren ser salvadas, de caracoles fugitivos y a saber qué historias más.

Una mañana refugiada en casa cuando estaba entendiendo estas claves que no son llaves o quizá sí, me puse a jugar con mis llaves antiguas esas que saqué de una caja en casa de mi abuela y mi tía Cari. En esa casa había de todo, yo solía decirle a mi abuela que tenía un síndrome de Diógenes ordenado, porque todo lo conservaba pero siempre en perfecta colocación. Ella me respondía que había pasado una guerra.

En el cuarto de estar había un mueble blanco y la parte de abajo estaba llena de cajas rayadas en blanco y rojo (con un diseño que recordaba a la carpa de circo) una de ellas era la de las llaves antiguas. De allí seleccioné las que más me gustaban y esas son las que este jueves abrirán las historias, las que ellas decidan.
Luego en mi último viaje a Colombia, un narrador de allí Mateo Hennessy me regaló otra llave que ahora forma parte de mi colección.

Si te apetece venir a escuchar los cuentos que abran las llaves será mañana jueves día 11 de julio a las 21:00 en Amalavida en la calle Loreto y Chicote número 7 de Madrid y la entrada es libre (la salida no tanto).


jueves, 13 de junio de 2019

Ataduras invisibles, libertad y hombres con nombre de Piscina. Estrenamos nuevo podcast de "Te cuento a gotas"

Hace ya un año que hice mi primer taller de realización de radio con Onda Verde, fue toda una experiencia. Me enorgullece poderos presentar el que es ya nuestro cuarto programa, tener la suerte de contar con la presencia de nuestro invitado Joaco Martín y por supuesto con la colaboración de Amparo Quintana y Sonia Jiménez Romero a través de sus secciones. También con la ayuda de Simone Negrín en el sonido e Ivan Patxi en la producción. ¡Seguimos navegando en nuestra barquita gentileza de la gran poeta, cantante y amiga Fátima Ru!
¡Espero que os guste!
En Mercado de pulgas entrevisto a Joaco Martín creador de la Escuela de Teatro, Clown y Burlesque que dirige junto a la actriz Ana Serzo. Conocí a Joaco a través de sus cursos y cada vez que tengo ocasión de volver a sus clases, lo hago, su mirada siempre me aporta. Lo primero diversión y por supuesto reflexión sobre el mundo en el que vivimos.
Joaco Martín es nuestro invitado este mes
También sus espectáculos locos, atrevidos, luminosos y divertidos. Le pedí que nos acompañara en este cuarto programa y aceptó. Las entrevistas son una oportunidad para conocer más a las personas a las que admiro, para profundizar en sus ideas, en sus planteamientos.
Joaco trabaja con personas sean actores o no, busca en el fondo de sus almas esa autenticidad con sus luces y sus sombras y es capaz de llevarte a mostrar la belleza en escena.
O en sus propias palabras:

"La revolución social empieza en una revolución existencial, el teatro es un acto de expresión de la persona que luego tiene su consecuencia en una revolución social"

Una escena de "El hombre elefante! de David Lynch 
En la entrevista nos desvela detalles de su forma de trabajar, sus motivaciones, sus dificultades y también sus sueños. Espero que os guste.

Amparo Quintana en su sección En paralelo nos habla de las ataduras invisibles que pueden ser mentales o sociales, propias de un sistema en el que vivimos y que si no nos fijamos resultan invisibles y nos hacen quedarnos atrapados.
Viaja desde las obligaciones de vestimenta para las mujeres en Rusia y Japón a un hombre que fue capaz de ser libre y hermoso a pesar de las apariencias: Joseph Merrick el llamado Hombre Elefante. Quien ha visitado a Amparo durante el último mes para que podamos conocerle más en profundidad. Ella lo define como un Ganesha victoriano de carácter amable y dulce y nos trae este poema escrito a por él y otro poeta (escuchad el podcast si queréis saber por quién).

Es cierto que mi forma es muy extraña,
pero culparme por ello es culpar a Dios;
si pudiera crearme a mí mismo de nuevo
procuraría no fallar en complacerte.
Si yo pudiese alcanzar de polo a polo
o abarcar el océano con mis brazos,
pediría que se me midiese por mi alma.
La mente es la medida del hombre.

Por último Sonia Jiménez Romero en su sección de cine Súper Cinexín trae "La vida de Pi" una película de una aventura increíble. Nos desvela algunas curiosidades de la mitología hindú, curiosidades de la grabación de la película como que el tigre protagonista llamado Richard Parker está representado por cuatro tigres diferentes. Y que uno de ellos estuvo a punto de ahogarse por accidente durante el rodaje.

Recordad que el programa puede escucharse en Ivoox, a través de Apple Podcast o en Spotify. Agradecemos comentarios y sugerencias y por supuesto que les deis difusión.
¡Gracias por escucharnos!

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sábado, 8 de junio de 2019

Amansarás a las fieras con pantallas y realidad aumentada

Esta semana Amparo Quintana y yo hemos impartido en un colegio con chicas y chicos de 15 años un taller llamado "Sal de la máquina". Aprovechamos para reflexionar con ellos sobre la influencia de las redes sociales en nuestras relaciones a partir de un capítulo de la serie Black Mirror titulado "Caída en picado".

 Este muestra una sociedad jerarquizada a partir de una aplicación. La gente cuando sale a la calle mira a los otros a través de su teléfono móvil para averiguar qué puntuación en la red social tienen y según el estatus que les aparece, así se relacionan con ellos. Cada vez que se produce una interacción, las personas se puntúan entres sí.

La puntuación condiciona que accedas a un trabajo, una vivienda mejor, un estilo de vida.
Esto genera una sociedad cínica y mentirosa en la que los conflictos se neutralizan y cualquier persona que se sale de la estructura es considerada como "agresiva" y por lo tanto termina siendo degradada. "Caída en picado" cuenta la historia de una mujer que busca prosperar, lo malo es que igual que puedes subir, también puedes caer en picado.

Una de las ideas que comentaron los adolescentes es ¿quién habría inventado una aplicación así y para qué? Este tipo de historias distópicas siempre te llevan a un extremo en el cual cuando miras la sociedad te preguntas ¿estaremos cerca de convertirnos en eso? Estas semanas he visto algunos indicadores que me preocupan.

Hablando de jerarquías: hace pocos días veía un anuncio de una compañía telefónica donde se compara a la gente que tiene un buen acceso a Internet, con quien no lo tiene. Y les da a los sortudos, con acceso más datos, unas normas para la mejor convivencia con los "otros". Una de ellas es desconfiar de quien no tiene datos porque ellos ambicionarán los tuyos.
Pero la que más me preocupó es aquella que decía: "amansarás a las fieras" y encontrarme con una escena de un adulto que para hacer frente a un grupo de niños que están jugando juntos, les pone delante un teléfono móvil.

¿Sabías que las élites de de Silicon Valley llevan a sus hijos a colegios donde las pantallas están prohibidas hasta los 12 años? Sí, esos que preparan y diseñan la tecnología que nosotros usamos, esa en la que queremos que nuestros hijos estén entrenados y sepan manejarse para "ser alguien en el mundo".

¿Cuántos niños viven enchufados a pantallas? Y no son sólo los pequeños, somos también los adultos, vamos andando por la calle con la cara iluminada por el móvil, cruzamos a veces sin mirar porque estamos respondiendo al teléfono, cogemos el teléfono mientras conducimos para leer los mensajes.
Pero nosotros somos adultos, se supone que podemos controlarlo ¿podemos? En el libro "Sal de la máquina" de Sergio Legaz, el autor nos explica cómo la tecnología invade nuestra vida sin que nos demos cuenta. El autor habla de esas películas que como Mátrix nos muestran la batalla entre el hombre y la máquina. Y viene a decir que las máquinas ya han ganado, han conseguido que tengamos una en nuestras manos la mayor parte del tiempo.

Pero además las máquinas son serviciales, se ofrecen a ayudarte a ti, estúpido humano, a resolver tus preocupaciones como por ejemplo llegar a un sitio. Una amiga me contaba hace poco que se había confundido al hacer un camino en coche que conocía perfectamente por hacerle caso al gps.
¿Vas a hacer un viaje? ¿Vas a dar un paseo por tu ciudad? Intenta componer el recorrido en tu cabeza, ¿puedes? A veces me asusta cómo he perdido esa capacidad de visualizar.

No estoy en contra de la tecnología, solo me preocupa nuestra inconsciencia, que no nos demos cuenta de que las aplicaciones, esas herramientas amigables y serviciales, tienen empresas detrás, empresas interesadas en obtener la información de nuestros hábitos para así influirnos en nuestra forma de vivir. Empresas interesadas en que estemos todo el día pegados al teléfono.

Lo que me ha animado a escribir estas líneas es leer esta mañana que en la Feria del Libro de Madrid una de las actividades que se ofrecen para niños es un cuentacuentos con realidad aumentada.

Al verlo se me revolvían las tripas. ¿Qué hace falta para contar un cuento? Una persona que lo narre y otras dispuestas a escuchar. ¿Hay algo más atractivo para un niño que le cuenten un cuento? Incluso los adultos con historias bien armadas,  disfrutan de los cuentos y permanecen atentos (algo tan escaso en nuestra sociedad llena de interrupciones, muchas veces generadas por la propia tecnología).

El súmun de la realidad aumentada son esas gafas de bucear oscuras que dejan la mitad de la cara oculta. Nada más ver la publicidad me he imaginado a un grupo de niños con ellas y posiblemente también auriculares. Una imagen que me hace pensar en la peor tortura que he visto en mi vida la llamada "privación sensorial" que desgraciadamente todavía hoy se practica en la prisión ilegal de Guantánamo.  

La fotografía que aparece en la actividad es otra, en ella se ve una niña mirando el libro a través de la pantalla, aún así supongo que esta herramienta nos permite amansar a los niños.

No creo que se pueda aumentar la realidad de nuestra imaginación, el escenario de la narración oral es la cabeza de quien escucha y en ella los medios son ilimitados. Contar en encuentro es compartir, es comunicar, es relacionarse. Cuando yo cuento me gusta decir que nuestra imaginación tiene un presupuesto ilimitado. 
La narración oral es una experiencia 4D puedes ver, oír, tocar, oler, saborear y todo ello a través e la escucha. ¿Vamos a dejar que la tecnología se lleve eso también? 

Hay otra película Walle-e otra distopía que también recomiendo. En ella los humanos han tenido que abandonar la tierra, que ha quedado cubierta de basura y ahora viven en cruceros espaciales donde no tienen que preocuparse por nada. Ya no caminan, se desplazan llevados por plataformas eléctricas donde pueden ir cómodos, tampoco podrían  hacerlo, sus extremidades han quedado deformadas por falta de uso y todos tienen problemas de sobrepeso. Los dispositivos para moverse una especie de alfombras voladoras modernas, llevan incorporada una pantalla que se sitúa justo delante de los ojos para que todos los humanos la vean de manera ininterrumpida. A través de la pantalla se observan, compran, juegan, y por supuesto se relacionan. El otro solo existe en esa pantalla. 


Walle-e nos pone delante un mundo que se parece peligrosamente al nuestro y no nos damos cuenta.
Creemos que debemos ser modernos, adaptarnos, que hay ciertos inventos que ya son de otra generación, como los libros y la narración, que necesitan de "algo más" teconológico para hacerlos "modernos".

Me acabo de mirar en el espejo, vuelvo a la mesa, veo mis dedos moverse mientras escribo y compruebo que soy de carne y hueso. Yo quiero contar las historias de "viva voz", usar la palabra que sale de mi boca para evocar con todos los sentidos una realidad compartida, imaginada, social y humana que no tenga que atravesar a través de ningún cristal para llegar a otro.

Tampoco quiero que nadie amanse a las fieras, más bien quiero que sean fieras de verdad, que se muevan, corran, salten piensen y salgan al mundo real a conocerlo, a saborearlo y a ser en él. Lo único que puedo hacer por ellas es conservarlo, cuidarlo para que lo reciban de la mejor manera posible hasta que les llegue el turno.

viernes, 12 de abril de 2019

Vidas, memorias y fantasías nuestro segundo podcast de "Te cuento a gotas"

´Ya podéis escuchar nuestro segundo programa de "Te cuento a gotas" un podcast sobre curiosidades de la vida, del arte, la literatura, noticias de estos tiempos, y de otros, y reflexiones de cine.

Este mes en Mercado de pulgas recibiremos la visita de Matteo, un joven escritor de cómics tan vocacional que lleva desde los ocho años escribiendo viñetas.



Tendremos nuestras secciones llenas de contenidos interesantes. Las noticias en paralelo con Amparo Quintana que nos hablará de memoria paradójica, Super Cine Exín con Sonia Jiménez Romero quien nos presenta la película Paterson y una nueva sección sobre literatura con Ana Lía de Urán que nos trae el libro de Natalia Ginzburg "Y eso fue lo que pasó".

En este segundo programa, seguimos aprendiendo en lo que se refiere a la técnica y a la composición, os agradecemos la paciencia y también que nos acompañéis en este proceso de aprendizaje.

También tenemos una nueva incorporación al equipo: Simone Negrín que se ocupará del sonido en nuestras grabaciones. Y como siempre contamos con Ivan Patxi en la producción.
Si os gusta ¡compartidlo y dadle difusión! Gracias





viernes, 8 de marzo de 2019

Estrenamos el podcast "Te cuento a gotas"


Hoy día 8 de marzo nace nuestro primer podcast de "Te cuento a gotas" un podcast donde conversamos sobre curiosidades literarias, artísticas, cinematográficas y cultura a la contra. También entrevistaremos personas singulares que nos vamos encontrando en el día a día. Y lo haremos gota a gota, al aroma del té.

Camino de la vida es el título del primer episodio, empezamos igual que la canción de cabecera del programa, esa "Barquita" que nos ha regalado la gran Fátima Ru.

En este programa navegamos de gota en gota entre el Mercado de pulgas donde Amparo Quintana y yo charlaremos con Fátima sobre su arte: el cante, la poesía, el baile y la vida. De ahí pasaremos a la gota de cine en Super cinexín donde Sonia Jiménez Romero nos hablará de Handia una pequeña gran historia.

Cerramos el programa con la gota de Amparo Quintana que nos hablara del amor en sus noticias en paralelo.

Por último nuestra invitada quiso devolvernos la entrevista y terminamos el programa charlando con ella Amparo Quintana y una servidora: Mar del Rey.
Contamos también con Ivan Patxi detrás de los micros en la labor de producción.
El logo de nuestra tetera caracol, está diseñado por Carina Galliano.

El podcast tendrá una periodicidad mensual, podéis escucharlo en Ivoox y Spotify.


¡Esperemos que os guste!
¡Feliz día de la mujer!

Fátima Ru, Mar del Rey y Amparo Quintana


lunes, 25 de febrero de 2019

El cole cuenta con Estrella y yo también



Estas Navidades escuché la entrevista a Estrella Escrina en el programa Iberoamérica de cuento la entrevista que le hacía Manuel de Légolas. Ella relataba su experiencia enseñando a niños de primero de primaria a contar cuentos. El proyecto se llama "El cole cuenta" y se desarrolla en el colegio Dulce Chacón de Rivas junto con el apoyo de las profes Natalia y Ainhoa.

Me fascinó escuchar cómo les enseña a contar cuentos tradicionales a partir de gestos y quise conocer el proyecto de cerca. Estrella es muy estrella, de esas que alumbran en la noche y son bellas por naturaleza propia y no (solo) por estar subidas a un escenario.

Contacté con Estrella, la conocía de oídas (como se conoce a los narradores) y de haber coincidido en algunos cursos, le manifesté mi deseo de conocer mejor su trabajo, de ayudarla en lo que se pudiera y desde hace unas semanas voy con ella al colegio, disfruto de las clases de cuentos, de los niños, de las profes, la veo trabajar, escucho cómo los niños se cuentan los cuentos, cómo los recitan "en sus cabezas" para recordarlos, cómo los cuentan "sin libro" y cómo los comparten con los compañeros.

Estrella les explica que un cuento tiene partes fundamentales que son como las piedras que usamos para cruzar un río y entre todos eligen cuáles son esas piedras para luego aprenderse la historia.

Escucho cómo les pregunta si han contado el cuento en sus casas y ellos con sus seis años, hablan y cuentan que han contado en el coche, pero se quedaron a medias porque llegaron al sitio donde iban o que le cuentan al hermano pequeño que es un bebé, o a otra hermana no tan pequeña debajo de la sábana con una linterna, o a los primos y a la familia.

También les pregunta Estrella sobre sus nombres, ¿saben por qué se llaman como se llaman? Varios levantan la mano y le llega el turno a Sulaiman que dice que se llama así por un profeta de su religión. Y su profe le pregunta si sabe lo que es un profeta y él dice que un profeta es como un profesor pero que sabe más cosas, más importante. Y se fue Suleiman con la tarea de preguntar si en su casa conocían alguna historia de ese profeta.

Luego habló Chaima que se llama Chaima y Gema porque tiene un nombre de aquí y otro de allí y a ella le gusta más que le llamen Gema porque estamos en España.

También un niño dijo que existían colegios eternos, los niños son poetas naturales, después aclaró que los coles eternos son como los de Harry Poter y entonces supimos que se refería a coles internos aunque lo de "colegios eternos" sea un concepto maravilloso ¿no es la vida un cole eterno?

Y en mi vida, cole eterno, tengo el placer de ir a Rivas cada jueves, acompañada de Estrella y de las profes, de ver la dinámica del cole, de conocer a los niños y escucharles. El día 14 de febrero empezamos con los recreos de cuento. Sesiones de cuentos de diez minutos que tienen lugar en el recreo donde pueden asistir los niños de todos los cursos. Entre las maestras han ideado un sistema de entradas para que puedan venir todos por turnos. De ahí la foto donde las pequeñas manitas sostienen sus entradas antes de pasar a la biblioteca para escuchar cuentos.

El primer día les conté la nueva versión de mi historia Leopoldo no es un topo, el siguiente jueves el grupo nuevo que entró dijo que sabían que iba a contar una historia de un dragón topo (se habían contado entre ellos), así es como el cole cuenta y cuenta. Sería bonito ver si a final de curso recuerdan todos los cuentos que vayamos contando. Como a las sesiones de los recreos solo pueden acudir unos pocos, que esos fueran los juglares, los narradores que primero recordaran la historia y despue´s la compartieran con sus compañeros ¿no es eso lo que pasa con las historias?

El pasado jueves 21 de febrero fue la segunda sesión y ellos también contaron. Fue hermoso ver a mayores y pequeños contar Los siete cabritillos y también a su compañeros de edades dispares, escuchar con atención.

Crear este espacio es posible gracias a las maestras, que se quedan sin recreo y vienen a pasar ese rato a la biblioteca, que reparten las entradas y hacen que todo sea fácil, y fluya, igual que las buenas historias.

Mientras tanto yo sigo contando con Estrella, más feliz que una perdiz y de paso recuperando canciones de esas que sonaban en la casette del coche de mis padres cuando íbamos de viaje, como ésta. El otro día cuando una niña contaba por qué se llama Julia, Estrella habló de este poema de Goytisolo.


miércoles, 20 de febrero de 2019

"Reloj no marques las horas"

Cuando pienso en por qué me dedico a contar historias siento que de alguna manera se lo debo a mi abuela Flora, la madre de mi madre. Ella nos contaba sobre todo cuando éramos pequeños, nos hablaba de la guerra, de cómo tuvieron que huir, de su periplo por la Península y después por Orán, ella era muy niña en la guerra y los ojos de los niños dejan escapar pocos detalles.

Yo me siento heredera de la palabra, de las palabras de sus recuerdos, ese es el legado más valioso para mí, el que me arropa y acompaña y quizá por eso he elegido como profesión ser narradora.

No recuerdo cuándo mi abuela dejó de contarnos, no sé si fue porque nos hicimos mayores o cuando mi madre enfermó. Pero creo que la tristeza se llevó sus historias y con el tiempo me di cuenta de lo mucho que las echaba de menos.

A mi abuela le encantaban los relojes con sonería, ella tenía grandes, pequeños, de mesa, de pared. Mi madre solía quejarse del escándalo que montaban todos ellos juntos. Mi madre solo tenía uno, un reloj de pared, no muy grande, era de madera y cristal, tenía un péndulo metálico y una superficie de porcelana blanca sobre la que aparecían los números árabes. Supongo que lo comprarían mis padres en algún mercadillo. Para que funcionara, había que darle cuerda. La cuerda era metálica de estas que parecen un mosquito con dos ojos grandes y una trompa. Mi madre era la encargada de alimentar al reloj.

Los lunes por la mañana cuando todavía mis hermanos y yo estábamos en la cama, mi madre se acercaba en bata y hacía girar la cuerda. El reloj crujía como las articulaciones de un autómata. El reloj era el sonido de mi casa, el que marcaba la vida, el corazón de la casa.

Rara vez se paraba, salvo que mi madre se despistara y entonces, tenía que darle cuerda y asegurarse de que las campanadas correspondían con las horas. Si no era así, además del característico sonido de la cuerda, escuchabas las campanadas tocando sin parar. Recuerdo asomarme desde la puerta de mi cuarto, enfadada para saber qué estaba ocurriendo y ver a mi madre en plena tarea de sincronización temporal.

Hace once años que el reloj está parado.

miércoles, 2 de enero de 2019

Retal Urbano número 1 "La lluvia nunca vuelve hacia arriba"

Inicio con éste relato un conjunto de pequeñas imágenes que he llamado Retales Urbanos (RU).
Si te gusta, comparte.



Callejeo por la ciudad, es de noche y llueve, en el suelo algunos charcos dispersos reflejan la luz de las farolas. Sobre el asfalto, las ruedas de los coches salpican a los peatones despistados. Caminantes con prisa brotan de los portales como hormigas en fila, aunque lleven paraguas.

La plaza del Dos de Mayo, en cambio está vacía y quieta, salvo la lluvia que cae y el reflejo de una luz intermitente que se proyecta desde una de las esquinas. Sale de un baño público que han instalado hace poco y que parece un ascensor brotado del suelo.

Resulta extraño que la puerta no esté cerrada, funciona con un mecanismo automático y sólo se abre introduciendo una moneda. Distingo un bulto alargado en el suelo con el que tropieza la puerta. Me acerco y veo que es un viejo petate tan sucio que ya no recuerda su color original.

De nuevo se despliega la luz y distingo el interior del baño, igual que una lata de conservas. Quizá elijan ese material plateado para disimular la suciedad, ni siquiera el espejo es de cristal, sino una superficie metálica lisa que te devuelve un reflejo extraño, casi marciano. La puerta se abre lenta igual que el telón de un teatro, descubre la taza del váter también plateada, taza futurista que vuela desde el suelo, pero ésta parece sujeta por unas botas viejas, aunque no pertenecen a la taza sino a un hombre descolorido, quizá el dueño del petate.

Está sentado sobre la taza del váter. El pantalón vaquero subido, la espalda apoyada contra la pared de mentira, el pelo largo y gris, la barba deshilachada tapa los botones de la camisa, en la boca un cigarro, la ceniza le cae sobre la pierna sin que él reaccione, el humo sube hacia sus ojos entornados, choca con el ala del sombrero y continúa volando hasta el techo.

Él ni siquiera parpadea solo mira vigilante el cielo, sin importarle si la puerta está abierta o cerrada, a la espera de que deje de llover.

Continúo mi camino pensando que este baño-ascensor se ha convertido en la mejor forma de aliviar una necesidad muy distinta para la que fue concebido.


jueves, 20 de diciembre de 2018

Felices Fiestas y Un mar de vida

Hola a todos, este año os deseo felices fiestas con un cuento llamado "Un mar de vida". Una historia que nace a petición de la Fundación Lukas. Querían un cuento que hablase de la vida de las personas con discapacidad severa y sus familias, la población con quienes ellos trabajan.

Un mar de vida


Nadie se dio cuenta de que le salía un océano de dentro. Cuando rompió aguas, las olas se extendieron por el quirófano, batieron contra las puertas e inundaron la planta. A la tarde los de la limpieza barrieron toneladas de sal, restos de arrecife y tres estrellas de mar. Nadie se dio cuenta porque de dentro de Mamá salió una cola azul marino, luego vinieron la aleta derecha y la izquierda, la espalda lisa y el morro.
Mamá preguntó ¿está bien? El quirófano respondió con silencio, sólo la matrona con cientos de partos a sus espaldas, le dio un cachete igual que hacía con los demás. El bebé tomó aire y no lloró, sino que emitió un canto tan dulce, que todos los presentes escucharon conmovidos. La matrona obedeciendo a un baile ancestral, le envolvió en una toalla suave y se lo entregó. Ella le miró y se perdió en esos ojos azul abisal que tanto le recordaban a los suyos.
No le extrañó que el médico, sin dar los buenos días, la mirara de frente y formulara el diagnóstico:
_Su hijo ES una ballena.
 Ella contestó
_Lo sé, también ES mi hijo”.
Él continuó su discurso con la distancia que da el miedo y le aconsejó que no se vinculara mucho con “la criatura”
_¿Quiere decir con mi hijo?
Mamá se imaginó un cordón umbilical como una amarra que tenía que soltar y se le hacía larga, larga, larga ¿cómo soltarla si tú estabas al otro lado?
Por un tiempo se alejó, no conseguía entender, aunque jamás soltó la amarra. Un día empezó a tirar para volver a tu lado. Aprendió que tu ritmo es lento y tus necesidades grandes como tú.
Empezaste a crecer sano y fuerte. En casa te llevaban con un carro especial, te encantaba que te tocaran, que te movieran las aletas y sobre todo las caricias y los besos.
Por la mañana te despertabas temprano, cantabas canciones antiguas y la casa vibraba con tu canto de ballena. Si todavía no había salido el sol, tu habitación se teñía de azul y las estrellas del cielo se volvían estrellas de mar.
La casa se quedó pequeña, tenías que doblar la cola para que no se saliera por la ventana del salón, había que ladearte para entrar a las habitaciones y el morro te asomaba por la ventana de la cocina. No había forma de sacarte, hasta que un día la solución vino sin pedirla: una brizna de polvo te cayó en el espiráculo y estornudaste.
El tejado salió volando, las paredes se desmontaron igual que la caja de un mago. Cuando mamá llegó del trabajo, se encontró la casa deshecha y a ti muerto de la risa. Estuvo intentando entender qué había ocurrido, hasta que se rindió y se tumbó a tu lado. El cielo estaba repleto de estrellas. Empezaste a cantar la canción que llevabas repitiendo desde pequeño. De repente ella entendió tu mensaje: “Llévame libre y salvaje, llévame hasta el mar”.


_Claro, daba saltos de alegría, eso es lo que querías decirme, he sido tan tonta. Pero, ¿cómo llevarte?, ahora ni siquiera tenemos una casa.
Tú seguiste cantando y ella se tumbó a mirar las estrellas. Entonces vio el carro de la Osa Mayor arriba en el cielo.
Por la mañana Mamá se puso manos a la obra, alguna gente se acercaba a preguntar, la mayoría se sorprendía, ¿cómo iba un carro a soportar tu peso? El mar no estaba cerca y tú eras muy grande. Ella no se dejaba amedrentar y continuaba organizando los restos de la casa para el montaje. También llegaron otros vecinos, esos preguntaban en qué podían ayudar. Casi sin daros cuenta, estuvo terminado.
El día del viaje unos fueron llamando a otros. Hacen falta muchas manos para mover una ballena. Sentiste sobre tu piel suave el contacto de cada persona y a la de tres, te subieron al nuevo carro.
Feliz, empezaste a cantar, ellos empujaban al son de tu melodía. Cuando os acercabais a los otros pueblos, os escuchaban de lejos y la gente salía a recibiros y a tomar el relevo.  Mamá iba a la cabeza, mirando hacia adelante, parecía que desde el inicio del viaje era capaz de ver más allá del horizonte.
Llegasteis al atardecer. Mamá te dijo: el mar. Os llevaron hasta la orilla, así se llama el inicio del mar o el final, según se mire. Los que os habían acompañado, se marcharon, pasaban por delante de ti, te hacían un gesto, una seña, te acariciaban. Hasta que os quedasteis los dos solos a esperar a la marea.
Mamá estaba en silencio, cuando el mar le mojaba los pies, comenzó a quitarte con cuidado las cintas que te sujetaban. Tu lomo azul, inmenso y brillante quedó al descubierto. Ella te roció con agua de mar, por primera vez sentiste el sabor salado y te supo a casa.
La marea siguió subiendo, de repente notaste una sensación extraña, de falta de sostén, el carro había quedado por debajo de ti, ¿era vértigo? Entonces comprendiste, flotabas, mamá ya no estaba a tu lado sino de pie en la orilla, sus pies descalzos en el agua de mar.
Te cantaba, las manos en el corazón, sonreía, aunque podías ver las lágrimas cayendo por sus mejillas.
El mar te atraía, las olas movieron tus aletas y por primera vez te diste cuenta de que te respondían, moviste izquierda, derecha, derecha, izquierda. Sentías el corazón latir desbocado en tu pecho, cada vez estabas más lejos. Ya ni siquiera la oías aunque sabías que seguía cantando.
Cuando tu horizonte era azul marino, te volviste y de un fuerte impulso, tu cuerpo voló por el aire y la viste por última vez.

FIN

Os invito a conocer la Fundación Lukas y la labor tan importante que desarrolla visitando su web.
"Un mar de vida" nació gracias a las historias que me fueron contando, quiero agradecer en concreto a María del Palacio, a Ignacio Moreno, a Jesús Gómez Tejedor y a Anne Marie Otten por su sinceridad y su confianza. Para mí ha sido un regalo conocer su realidad de cerca.
Y también a la ilustradora Lucía Paniagua quien ilustró mi cuento sin saberlo y después ha accedido a compartir su imagen con la Fundación Lukas.


martes, 18 de diciembre de 2018

Las gallinas de Maitina aparece como lectura recomendada por la Biblioteca CEIP La Senda

Es una alegría saber que mi libro "Las gallinas de Maitina" ha sido uno de los seleccionados por la biblioteca del CEIP La Senda como una de sus recomendaciones de lectura. Podéis ver en la imagen lo bien acomopañadas que están mis gallinas, entre otros con "Los días pequeños" de Pep Bruno y "7 llaves" de Antonio Rubio que además es un libro que inspira uno de mis espectáculos de cuentos.

Éste es uno de mis mejores regalos de Navidad, saber que las gallinas gustan, que llegan a nuevas manos, que continúan en su vuelo gallináceo, pero seguro.

Creo que es un libro que permite la lectura en voz alta, la lectura en familia y compartir a distintos niveles. 

Para más inri la portada de su selección es una maravillosa ilustración de Mariona Cabassa de una gallina leyéndole a sus pollos.

Agradezco a MariaJe la selección y la confianza y espero que las gallinas lleguen a muchos hogares.

Estas fiestas si no sabes qué regalar, regala "Las gallinas de Maitina", es un acierto seguro

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sábado, 8 de diciembre de 2018

Colombia, crónica de un viaje de cuento

He tenido la oportunidad de viajar a Colombia y contar por allá. Pasé casi tres semanas contando y contando sin parar. Ha sido un viaje tan intenso en todos los sentidos que aunque volví hace ya tiempo, todavía lo estoy procesando.

Esta no pretende ser una crónica ordenada sino una forma de compartir recuerdos y experiencias y una respuesta a todos vuestros ¿cómo te fue por Colombia?

Para mí que soy amante de los cuentos y de las buenas historias y que llevo pocos años dedicándome a contar, viajar a la cuna de la narración y hacerlo de la mano de Mauricio Linares ha sido un sueño hecho realidad, todavía no termino de creérmelo. Vuelvo con muchos retos, nuevas ideas y proyectos para seguir creciendo.

Cartel de participantes del FIC
La primera posibilidad de contar allá fue en el Festival Internacional de la Cultura de Boyacá (FIC), creo que hasta que no llegué allí no me hice a la idea del tamaño de semejante evento. En América todo es grande y para muestra el cartel de participantes del FIC.
Una suerte contar con un coordinador como Nelson López que es narrador y conoce tan bien el oficio.

En Colombia las contadas en las que he participado se podrían describir como cuando en Forrest Gump habla de los tipos de lluvia  "Lluvia que caía de arriba, lluvia que subía de abajo, lluvia que caía de lado..." He contado para público en teatros, en universidades, en colegios, en la calle, de día, de noche, en familia, por la radio, en el coche, para la televisión. He contado sola y acompañada por narradores de todo el mundo mundial.

He tenido la oportunidad de escucharles, de charlar con ellos, de aprender, de convivir y eso es todo un regalo. Volver a encontrarme con Hannah Cuenca y con su arte y con Aldo Méndez y su belleza. Conocer a Gatostado y verle palo arriba, palo abajo contando sus historias de "nace el viento entre el bambú", aterrarme con el gato de Raúl España, y también con el vampiro de Jorge Skinfield, bailar con la música de Fabían Encuento, recordar a los payasos de la tele cada vez que Gasca saludaba a los niños. Y por supuesto conocer el libro de Carlos Pachón y a su autor aunque fuera por teléfono.

Y ¿qué decir del FIC? De esa programación cultural que vista desde lejos impresionaba.
Contar con Cristian Rueda con esa voz que tiene de curandero (de los buenos) y con Julián Maya y terminar cantando en un Karaoke de Tunja. Estrenar teatro con Dalariel que además en el viaje hasta Paipa me regaló un cuaderno único en el mundo para que escribiera mis relatos.
Coincidir con Mauricio y con Cata y participar del reconocimiento que le hicieron por su carrera como narrador, por esos treinta añazos.
Escuchar a Martín Céspedes, a Henry Morales, compartir plaza con Snicker de Medellín. Conocer a Gonzalo Olave de Chile.

Terminar el periplo en Villa de Leiva contando mis gallinas y caracoles y cantando "A la sombra de un león" en el teatro que gestiona David Gato. Acompañada de Fabián Encuento, Fanfarria, Cristian Rueda y todo ese público que llenó el teatro hasta el final esa tarde de lluvia.
Ese sí que fue un gran final.

Los cuenteros no tenemos sentido si no contamos con alguien que nos escucha. El público colombiano ha sido una delicia, desde grandes a pequeños, desde familias a gente en la calle. Sorprende la escucha y el respeto que hay por la narración. Sólo puedo terminar esta crónica de recuerdos deslavazados dando las gracias.

Los niños me pedían autógrafos
porque hablo muy chévere
Este fue el principio de mi viaje que en esta crónica con de infinito, está al final.

Quería que fuera un viaje de cuento, un viaje de contar sí, pero también de escuchar. Mauricio Linares presentaba ese fin de semana "La soledad de los muertos" y además lo hacía en una sesión en la que después contaba Hannah Cuenca. Mi primera tarde en Bogotá la pasé escuchándoles a los dos y debo reconocer que con el jet lag que llevaba encima, las horas me pasaron volando y los cuentos me llevaron de la mano. ¡Ah! y además tuve la suerte de recibir la visita de Lina y de su familia.

Al día siguiente en Bogotá Mauricio Linares y yo compartimos varios tintos y muchas conversaciones sobre cuentos, sobre textos, sobre recuerdos. Es siempre un placer charlar con él, de hecho a veces parece uno de los personajes de García Márquez ¿lo eres Mauricio?

Como cuando te cuenta de la vecina de su pueblo que leía el futuro en las rodillas y no se atrevía a salir de casa porque estaba convencida de que la iban a matar. Y que cuando la nieta que siempre estaba a su lado para aprender el oficio, dejó de ir al colegio durante días, la maestra dio la voz de alarma y las fueron a buscar a la casa y allí nadie abría pero se veía desde la ventana una vela encendida. Y no se volvió a saber de ellas pero la casa siempre estaba limpia y la vela encendida. ¿Cómo no se va a pasar el tiempo volando con estas historias ?

Luego marché para Neiva a participar en el Festival Viva la palabra viva, organizado por Casa Teatro y dirigido por Álvaro Gasca. O Gasca como le llama todo el mundo, desde su nieta hasta su loro.  Cinco horas para llegar hasta el sur, al calor. Como dice Carolina Rueda: en Colombia para cambiar de estación sólo tienes que cambiar de lugar.

Me invitaron como representante de la República de España, no llegué a aclarar con Álvaro si fue un error o una confusión temporal en cualquier caso me gustó el detalle. Allí descubrí que mi nombre funciona de una manera peculiar fuera de España porque cuando me presentaban decían: "Mar del Rey de España" y eso me generaba una lucha interna, soy una mujer libre y no me hace mucha gracia eso de que parezca que pertenezco a Felipe VI. Además este rey siempre me sonó como Camilo VI y puestos a querer preferiría ser Mar del Rey de Camilo VI...La solución fue cambiar el orden de los factores, así empezaron a presentarme como "desde España, Mar del Rey" eso ya sonaba mejor.

En Neiva contamos para todo tipo de público en todo tipo de situaciones. Las funciones matinales eran para colegios, el más pequeño tenía 150 alumnos, y de ahí hasta 500. En algunas funciones los niños hacían fila para que les diéramos nuestros autógrafos, nos sentíamos como estrellas del rock.

Terminamos el festival en Casa Teatro que es la Casa de Gasca y su familia y tiene un teatro dentro, después cada uno se fue por su lado. Y yo emprendí camino para el FIC que ya os conté más arriba y como dije antes, todo final es un principio, así que espero poder volver pronto por esas tierras.

Si quieren escucharme en mi próxima actuación, será esta semana, aquí está el cartel.
¡Gracias por leer hasta el final! Déjame algún comentario para que sepa que has pasado por aquí.

 Algunas fotos más de Colombia:



















lunes, 3 de diciembre de 2018

Hablamos de las Gallinas de Maitina en Urroz con el Club de lectura de Lizoáin- Arriasgoiti


Gallinas (libro) rodeadas de oveja y gallina hechas por Aran

Recibí una invitación especial acompañar al Club de lectura de Lizoáin- Arriasgoiti y Urrotz Villa para hablar de "Las gallinas de Maitina". Me hizo muy feliz el hecho de acercarme de nuevo al valle de Arce y compartir estos momentos con la propia Maitina y también poder decir eso de "yo he venido aquí a hablar de mi libro".


Nos juntamos en el hotel rural Muskilda donde nos recibieron con el fuego encendido y una mesa redonda de esas que animan al encuentro.


Fue una tarde genial en la que el libro nos sirvió como punto de partida para hablar de la magia de la infancia, de la muerte y de los procesos de duelo, de la vida y el campo.
Escuchar que les pareció un libro que se leía con facilidad y a la vez trataba temas profundos, me gustó. Hubo opiniones de todo tipo porque a alguna gente no le convence que la narradora sea una gallina, menos mal que Marcela Mora estaba clueca y no pudo acompañarnos porque un comentario así estoy convencida de que le habría llegado.

Para tener representación de Marcela, la gallina que me narra las historias del gallinero, Maitina llevó una gallina y un par de ovejas hechas por una amiga.

Muchos de los asistentes tienen también gallinas, gansos y hasta cerdos vietnamitas.Por lo que la velada dio para compartir nuevas historias.
Terminamos con un cuento a petición de la organizadora Charo Bengué, "De cómo un pollito de cuello pelao hizo que un gallinero de navarra se convirtiera en un culebrón venezolano".


Os dejo algunas fotos del evento:







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jueves, 22 de noviembre de 2018

Inicio un nuevo proyecto "frases míticas"

Hoy inicio un nuevo proyecto llamado "frases míticas" la idea es recoger aquellas frases que me parezcan graciosas y publicarlas totalmente sacadas de contexto y sin más explicación.
Si la persona que las ha dicho me lo permite, las publicaré con su nombre y tal cual las pronunció.
He aquí la primera frase mítica que he pescado:















Por supuesto se aceptan propuestas de frases míticas, si tienes una, envíamela a hola(arroba)mardelrey.com

También las publicaré en Instagram donde soy @cartelesporelmundo y suelo publicar carteles curiosos. ¡Viva la comunicación!

miércoles, 19 de septiembre de 2018

Colombia en pocas palabras ¿bailamos?

Entré en el patio caminando con la calma que te dan la soledad y el calor del Caribe. Me sentí atraída hacia una de las esquinas. Allí me encontré con ella. Bailaba, bailaba sin importarle el calor, ni el paso de los días, ni la desnudez, ni si alguien miraba o no, simplemente bailaba. 

Colombia me dejó participar de ese baile eterno, igual que ella, con los brazos abiertos.

Conocí narradores de todo el mundo, compartí experiencia de contar con ellos en todo tipo de ambientes. Y ahora toca seguir, con los cuentos, con las historias y muy pronto de nuevo cruzar el océano para contar allá esta vez en otro festival en Tunja.

Ya os contaré, pero antes de eso todavía andaré por España cocinando nuevas historias. ¡Que siga el baile!

¡Ah! y si quieres ver mi experiencia en Colombia en Carteles, entra en mi cuenta de  Instagram @cartelesporelmundo donde fui colgando uno al día. 

Y si queréis escuchar cuentos de vuelta y vuelta. Este sábado 22 de septiembre estamos de vuelta en el Carmela con los Cuentos Redondos, esta vez seremos dos narradores: Simone Negrín y yo.
La entrada es libre, la salida, no. Esto es, vosotros valoráis el espectáculo. Y si no os da para dejar algo, no pasa nada, otra vez será.
Cuentos Redondos
Sábado 22 de septiembre, 21:00
Ribera de Curtidores 33, Madrid