lunes, 20 de abril de 2009

Paseos



La ventana quedó semiabierta añoche, un rayo de sol entra con timidez, viene hacia la cama y acaricia tu espalda desnuda, te mueves acogiéndolo y sonríes. Me levanté un poco antes que tú para tender la lavadora, no quiero que nada nos impida dar ese paseo. Iremos hasta el malecón, saltaremos de piedra en piedra hasta llegar al faro. Te desperezas en la cama, abres los ojos y me buscas. Te beso y digo: ¡rápido!, ¡rápido!, Hace sol, el café de abajo ha puesto la terraza ¿quieres que desayunemos allí? Asientes con la cabeza, vamos vístete.

Coges unos vaqueros y zapatillas, te pones la camisa blanca que tanto me gusta y salimos.

Después del café, paseamos de la mano hasta el malecón, tus rizos se mueven con el viento.

Saltamos de piedra en piedra, hasta llegar al centro. El sol refleja con toda su fuerza los rayos sobre las olas. Se respira un olor a salitre al compás de las olas rompiendo contra las rocas. Nos sentamos a disfrutar del calor después de tantos días de lluvia

Apoyas la cabeza en mi hombro, tu olor se mezcla con el del mar, cierro los ojos...

1 comentario:

  1. me gusta el olor a salitre.. es el olor de mi vida.. lo reconozco en estas lineas..

    :)

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