domingo, 3 de mayo de 2009

Personajes


Hace poco terminé de leer de nuevo "Sostiene Pereira". Estuve en semana santa en Lisboa y quería mirar la ciudad con los ojos de Pereira, él fue quien me la presentó en primer lugar y no quería traicionarle.

Al final del libro Tabucci cuenta cómo el personaje de Pereira le vino a visitar una noche, y cómo se le fue presentando poco a poco.

A mí me cuesta crear personajes, a lo mejor es porque los personajes nacen cuando ellos quieren y no cuando tú lo decides. Es verdad que a veces surgen con su historia y ésta viene de principio a fin y sólo te queda escribirlo.

Es bonito cómo la gente que me lee se imagina a los personajes, hay veces que tienen más claro que yo su forma de ser, el físico, cómo se comportan.


Pero lo más curioso que me ha pasado con los personajes es cuando yo invento uno, me lo imagino, su físico, su forma de moverse, sus inquietudes...Y de repente un buen día le conozco.

Una vez empecé a escribir una historia sobre una mujer que todos los días iba a la estación de tren con la maleta preparada por si se animaba iniciar el viaje. Llevaba meses haciéndolo y nunca le parecía el día adecuado. En lugar de viajar, se quedaba en la cafetería observando a la gente que a diario subía y bajaba del tren. Allí con su bloc abierto tomaba notas sobre cómo serían las vidas de aquellos desconocidos: a dónde se dirigían, quién les esperaba en el destino. Ella también creaba personajes.

Me imaginaba que sería una mujer de unos sesenta años, con el pelo suelto y boina, con un aire entre juvenil y divertido. Llevaría falda de cuadros y botas bajas con calcetines que se asomaban un poco. Se parecería a la Super abuela pero más joven y con menos pinta cómica.

Pues bien al poco tiempo de escribir sobre ella, me la encontré en un parque, ahí estaba una mujer clavadita a mi personaje. Sentada en un banco tomaba notas en un bloc, en el momento me quedé alucinada, incluso le hice una foto, era ella, ella misma.


Hace poco pensé en un hada, no era la típica hada de cuento fina, con pelo rubio y piel pálida, no. Era un hada del bosque la cabeza cubierta con una capa, los ojos verdes, el pelo oscuro, el cuello largo y la barbilla pronunciada. Con una expresión entre misteriosa y tímida oculta por la sombra de la capucha. Vestía de verde, con unas mallas apretadas como Robin Hood, de hecho era un estilo a Robin Hood o Peter Pan pero en mujer. Después conocí a alguien, llevaba capucha, el pelo rizado, los ojos claros, una expresión tímida y al mismo tiempo interesante. Era mi hada, ahora estoy pensando en su historia.

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