viernes, 19 de febrero de 2010

Balcón con vestido de verano


Fuertes rachas de viento con olor a mar suavizan el pesado calor húmedo de la tarde.
El cielo, de un color cada vez más pesado y gris se va cerrando sobre la ciudad como si quisiera devorarla. Las rachas de aire van y vienen de un lado a otro, buscando quizá alguna salida del laberinto de calles del Borne.
Empiezan a caer pesadas gotas de lluvia, se escuchan los pasos de la gente que busca algún lugar donde refugiarse.
La puerta del dormitorio se cierra de un portazo, en el interior hay dos cuerpos desnudos enredados de mujer de fondo el sonido de los molinillos de viento, las cortinas bailan y la casa se llena de olor a tormenta.

1 comentario:

  1. La de historias que pueden esconderse tras un par de cortinas blancas...

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