domingo, 28 de marzo de 2010

Claridad absoluta o absolut clarity


Lo intento, de verdad, poner fotos bonitas, hablar de temas poéticos o afectivos o profundos, pero me persiguen por todas partes, cada vez que voy a algun sitio aparece un nuevo cartel y si yo no lo veo, siempre hay alguien que me llama la atención sobre él. Así que no puedo resistirme a ponerlo en el blog y hacer algun comentario.
El otro día estuve en un concierto multitudinario, de esos que llegar a tu sitio parece casi como un viaje a Tailandia, de estos que te tienes que preparar con mucho tiempo. Estuve en un sitio que está tan lejos de los sitios donde he ido otras veces a conciertos, que ya no me acuerdo del nombre.
Cuando después de tres horas buscando por dentro del estadio, conseguimos llegar hasta el acceso a nuestras localidades y parecía que por fin íbamos a poder sentarnos, nos encontramos con una puerta, en ella se leían estos dos carteles.
Por un lado en una hoja verde se leía:
LOCALIDAD EXCLUSIVA DE ASIENTOS NUMERADOS
Ya íbamos a entrar porque nuestros asientos eran numerados, cuando reparamos en el cartel de al lado de color amarillo donde se leía
ZONA DE ASIENTOS NO NUMERADA
Nos quedamos en la puerta sin saber qué hacer, a esto en psicología se le llama "doble mensaje" los psicólogos siempre saben ponerle nombre a estos fenómenos paradójicos de la naturaleza.
No sé si estoy un poco paranoica, pero en ese instante pensé que quizá Veronique (si no sabéis quién es leer el post llamado "anuncio imposible") estaba detrás de todo esto. No pude descubrirlo porque un acomodador se apiadó de nosotras y vino a buscarnos para llevarnos hasta nuestro sitio.
Hay un juego de lógica parecido a estos carteles: hay dos puertas, detrás de una de ellas se encuentra un tesoro, detrás de la otra, la entrada directa al infierno. Cada puerta está custodiada por un guardia, uno de ellos siempre dice la verdad y el otro siempre miente. Tienes que averiguar detrás de qué puerta está cada cosa, solo puedes hacer una pregunta ¿cuál sería?

2 comentarios:

  1. Uf, soy malísima para este tipo de enigmas.
    Menos mal que el acomodador os echó un cable porque en este tipo de situaciones es lógico quedarse en blanco y no saber qué hacer puesto que todo parece absurdo.
    ¡Un saludo!

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  2. Y que lo digas, además lo peor de todo es que quien puso los carteles seguro que pensó que todo estaba bien claro

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