miércoles, 21 de abril de 2010

Pesca en frío


Con el cambio climático, la pesca estaba descendiendo a marchas forzadas. La mayoría de la gente que se había dedicado a ello durante años tuvo que dejarlo. Ya llevaban varios años en los que nevaba en la playa, con ese tiempo no se podía faenar.

La playa cambió de aspecto, cada vez se veía más arena y menos barcas reposando por las noches sobre ella. Al final sólo quedó una, la de Mariano que a pesar de las frías temperaturas cada mañana salía a pescar. Sólo cuando su hijo tuvo suficiente edad le confesó su secreto: atrapar el pescado directamente congelado.


Gracias a A. Maya por la foto

3 comentarios:

  1. Precioso tu mini-relato. Me ha encantado.
    Un beso

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  2. Me alegro mucho de que te haya gustado, el otro día me quedé muy preocupada porque por primera vez le vi la cara a una merluza.
    Que no es lo mismo que decir que le vi a un merluzo la cara o a una tía con cara de merluza...
    Y me quedé muy sorprendida ¡nunca la había imaginado así! Yo creía que crecía como ladrillos en el fondo del mar...¡cuánto mal ha hecho el pescado congelado!

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  3. q bueno este microrrelato!

    M.A.

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