miércoles, 21 de julio de 2010


En una de las esquinas de la calle Fuencarral hay una pequeña iglesia, hace años que paso delante de ella y nunca me había dado cuenta de lo que era. Es casi una capillita perdida entre la gente moderna que sale de comprar del mercado de Fuencarral, los chicos de médicos mundi que intentan hacer nuevos socios como si les fuera la vida en ello, gente que sale de las terrazas donde los chorros de agua espolvoreada les riegan como si de plantas de un jardín tropical se trataran.

Un día paseando por allí dos rosas me llamaron la atención, estaban entrelazadas en la reja, se habían marchitado quizá por el sol, o puede que al estar fuera del ambiente más fresco y oscuro de la capilla.
Alguien las habría llevado en recuerdo de un amor perdido. Es bonito tener un lugar donde recordar a la gente que se fue, pero a veces no tenemos la valentía de hacerlo.
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Juan salió de casa, pensando en ella, echándola de menos como cada día desde que no despertaba a su lado. Bajó las escaleras con lentitud anticipando lo que iba a encontrarse en la calle, anticipando la rutina del vacío que ella había dejado.
Cruzó la puerta de salida casi por obligación, cuando sus dos pies pisaban el suelo de la acera, un hombre le dio un empujón. Juan se dio la vuelta con gesto de enfado, pero su cara cambió completamente al reconocerle, era el vendedor de flores.
_ Disculpe -dijo el hombre
Juan se quedó parado, recordando el día en que quiso regalarle una rosa a Isabel, ella se había negado y sólo aceptó que lo hiciera, si él dejaba que ella le diera otra.
Él al principio no supo qué decir, pero después aceptó y los dos continuaron su paseo con las rosas en la mano.
_ No sé preocupe -dijo Juan- la verdad es que salía despistado. Déme dos rosas por favor.

5 comentarios:

  1. Qué pena que no hayas puesto la opción d) precioso!

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  2. al leerlo, lo he proyectado como si lo estuviera viendo. Lo he sentido, he llorado...bubuu!!

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  3. Hola Lucía, no entiendo ¿cuál era la opción d? ;)

    Anónimo, me alegro de que lo hayas visto y te haya emocionado.
    Gracias por vuestros comentarios

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  4. precioso, precioso... la opción d) es: precioso!!

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  5. A veces las cosas más sencillas contienen la esencia de nuestra propia vida.

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