miércoles, 25 de agosto de 2010

Gira sol


Me encantan los girasoles, me parecen una flor alegre, dudo que nadie nunca la incluyera en una corona de difunto. Debería estar prohibido que ciertas flores se comercializaran en funerales o entierros, no es justo que el olor que se aloja en nuestros recuerdos quede asociado a la muerte...
Porque si lo piensas bien a nadie nos gustaría que en nuestra primera cita apareciera la persona de turno con un ramo de flores que nos recuerden un funeral ¿no? O en nuestra boda.

¡Viva la vida! que aún dura el sol y lo dicho: que a nadie se le ocurra hacer ninguna corona con un girasol.

Esta foto está hecha de agosto, cielo, hojas y amarillo con un pequeño retoque de nube con bicicleta.
Los girasoles estaban tristes porque a pesar de ser agosto la previsión meteorológica anunciaba tormenta...agachaban la cabeza a la espera de las gotas.
Ellos no sabían y nosotras tampoco que al rato el sol volvería a aparecer y no llovería, tendrían que esperar algunos días para la ducha veraniega.

Ahí queda eso...

3 comentarios:

  1. El sol siempre encuentra un hueco para extender sus rayos...
    Ha sonado cursi, ¿no?
    Es que echo de menos a Sancho y sus lindos ojos gatunos.

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  2. Sí un poco, la verdad, claro, el amor enternece los corazones...

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  3. Cada vez que coma pipas, seré más consciente del sol que acumulan sus moléculas. Me ha gustado mucho, Mar.

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