viernes, 20 de agosto de 2010

Hace años de madrugada


Hace años de madrugada salía con mis padres de camino a nuestras vacaciones de verano.

Había que madrugar tanto que salíamos de noche, recuerdo la rareza de levantarme y que estuvieran las luces del pasillo encendidas, creo que normalmente era mi padre quien entraba en la habitación para despertarme, no recuerdo qué me decía, sólo que me despertaba y al abrir los ojos, sentía la luz del pasillo y el movimiento de la casa que indicaba que había que levantarse.


Vestirse, desayunar, escuchar la puerta de la calle cerrarse porque Papá ha bajado al garage a meter las maletas en el coche. Mi madre haciendo los últimos preparativos y jaleándonos para que nos diéramos prisa.
Y por último la clásica revisión de las cosas que habíamos decidido llevar en nuestras mochilas.
Yo tenía una rosa, con el cuerpo de un osito decorándola, el cuerpo tenía algo de volumen, la cabeza era de fieltro amarillo los ojos se le movían de un lado a otro. En mi mochila rosa metía todas aquéllas cosas que para mí eran fundamentales para las vacaciones, al terminar la operación, parecía que el oso tenía obesidad mórbida.
Yo pasaba delante de mi padre con la mochila a la espalda intentando disimular, con mi padre era imposible, siempre me tocaba dejar algo en tierra.
Es curioso, sobre todo recuerdo la salida, pero no la llegada...la memoria infantil es así.
Mañana partiré hacia allí, espero poder compartir algún recuerdo salado más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario