viernes, 15 de octubre de 2010

Polilla

_Esta tarde antes de ir a trabajar entró una polilla en casa, sí de esas que fueron una plaga hace años ¿te acuerdas?...Bueno pues como el gato está gordo como un turullo la dejé dentro de casa para que hiciera ejercicio, le encanta cazar todo tipo de insectos, cerré la ventana de la terraza para que no escapara...
El caso es que cuando he llegado por la noche me encuentro con que la polilla seguía aquí dentro.
Me sorprendí mucho de que Sancho no hubiera podido con ella, así que decidí dejarla marchar, como ya no había luz, apagué las lámparas del techo y encendí la que hay al lado de la ventana para intentar atraerla hacia el exterior, después de varios intentos lo entendió y voló hacia fuera.
Cuál no sería mi sorpresa en el momento en que la polilla se disponía a volar hacia la libertad, veo al gato salir tras ella y de un salto la atrapa.
Por un momento me he sentido orgullosa de mi chico, ¡ha esperado a que llegara para cazarla!
Pero luego he visto entrar al gato de nuevo en casa con la polilla en la boca, se ha acercado hasta mis piés y la ha soltado, entonces la pobre polilla ha salido volando con desgana, casi por obligación, dando tumbos y me he dado cuenta de que debían llevar toda la tarde repitiendo la jugada.

_ ¿Por eso la has matado al final?
_ Nunca pensé que un insecto tan asqueroso pudiera darme lástima

5 comentarios:

  1. ¡Qué lindo gatito este Sancho!
    Preciosa la foto. Y el relato me ha gustado.
    En realidad Sancho y la polilla estaban ensayando un número circense...

    ResponderEliminar
  2. Es lindo e inmenso y está claro que con los insectos no tiene compasión, aunque con las personas sea todo ronroneos

    ResponderEliminar
  3. Mucho Sancho. ¡A saber qué estuvo haciendo cuando tú estabas fuera de casa! Fue capaz de pasar el día cogiendo y soltando a la polilla (que seguro pensaba eso de "me pareció ver un lindo gatito") Bonita foto y buen relato.

    ResponderEliminar
  4. Qué carismático este Sancho...
    Un saludo!

    ResponderEliminar
  5. Claro que sí Amparo, yo creo que entró en el mito del eterno retorno a su manera.

    Georgina Sancho Panza Quesada es todo un señor.

    Por cierto hoy estuvo haciendo sus primeros ensayos de subir por las vigas y ha acabado cayendo de hocicos

    ResponderEliminar