martes, 8 de febrero de 2011

Perros y pivotes (y amas mayores)


El otro día salía de casa a trabajar cuando unos ladridos me llamaron la atención, sonaban muy desesperados, anduvepor la calle sin ver nada, aunque conforme avanzaba los escuchaba más cerca. Después me pareció oír el sonido de unas uñas arañar el suelo. Estaba claro, un perro andaba cerca ¿pero dónde?, ¿qué podría pasarle?
Reconozco que cuando le vi no pude reprimir una sonrisa, la desesperación de aquel perro le superaba bastante en tamaño.
Pasé de largo lentamente para averiguar qué le pasaba. El perro debía haber salido con su ama (que le doblaba la edad) a dar un paseillo mañanero, al llegar a la esquina el ama decidió que no podía avanzar más y se quedó sentada en un pivote intentando recuperar el aliento. La pareja no parecía estar de acuerdo porque el pequeñajo intentaba avanzar y estiraba todo lo que podía la correa, aunque sin suerte.
Le ofrecí ayuda a la señora que la rechazó con educación, así que continué mi camino.Cuando volví por la tarde miré con miedo hacia el pivote pero ya no estaban (ni el uno ni la otra).
Hace un par de días volví a cruzarme con el perrillo, le lleva una chica joven que quizá sea una vecina de la señora que se gana unos euros con el paseo, cuando llegué a su altura el chucho me guiñó un ojo o eso me pareció a lo mejor fueron sólo imaginaciones mías.

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