miércoles, 11 de mayo de 2011

Bodas alienígenas


Se había propuesto llegar puntual a la ceremonia, hacía tiempo que no acudía a ninguna, pero en esta ocasión se organizó para llegar la primera, incluso para coger posiciones en la iglesia. Tardó poco en darse cuenta de que algo no andaba bien, diez minutos antes de la hora indicada sólo dos señoras mayores que murmuraban oraciones en bajo, la acompañaban en la penumbra.
Salió a la calle, miró a un lado y a otro, ni rastro de la boda, ¿qué podía haber ocurrido? Hizo varias llamadas pero nadie contestaba hasta que finalmente tuvo suerte, su amiga le regañó en bajo:
-¿Dónde estás? Está a punto de empezar
-¡Pero si dentro y no hay nadie!
-¿Qué dices? ¡yo estoy dentro!
Finalmente se dio cuenta de que había confundido el nombre del santo y estaba en otra Iglesia, salió corriendo, paró el primer taxi que vio libre, le pidió que fuera todo lo rápido que pudiera pero cuando llegó la boda estaba prácticamente acabando.
Mientras entraba intentando hacer el menor ruido posible, escuchó al sacerdote decir lo de "puedes besar a la novia", se paró en seco, cogió la cámara, hizo zoom y sacó una fotografía de ese beso tan especial.

2 comentarios:

  1. Muy ocurrente, la historia. No me extraña que los novios de quedaran de piedra. Es lo que le pasa el Feldespato cuando se enamora de la Mica y le da el Cuarzo por anillo.
    Me gusta eso de que te inventes historia ante una foto.
    Un abrazo, marabierto

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  2. Gracias Ximens, tu comentario me ha dejado de piedra :P

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