domingo, 22 de mayo de 2011

Súbete el ánimo con jalea ¿real?

Estoy absolutamente convencida de que esta abeja se está recuperando de una baja reciente por depresión o algo parecido. La verdad es que ser una persona que se dedica al trabajo cara al público tiene que resultar duro, sobre todo cuando tienes problemas de salud. Y más aún cuando debes ser un ejemplo de energía.
Yo creo que la abeja tiene una depresión de las gordas, porque ayer fijándome bien, me di cuenta de que lleva una de venda en la muñeca derecha hecha con papel de embalar transparente, la pobrecilla hasta intento suicida ha tenido y sus jefes la ponen ahí a sonreir y a animar a la gente a que levante cabeza. ¡Qué pocas luces! si hasta a ella le cuesta sujetársela, no hay más que verla.

No es por meterme en lo que no me llaman pero me da en la nariz que a esa abeja para que haga bien su trabajo, deberían darle una buena dosis de Jalea real.

7 comentarios:

  1. Desde luego esa abeja tiene algo. No sé si algún carajillo de miel o qué se yo. No obstante, si nos fijamos bien, puede que simplemente esté atolondrada con los condonazos que recibe en la cabeza cada vez que un cliente se aproxime a comprar uno en la máquina. Pero vamos, fotógrafa, que podrías habérselo preguntado

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  2. Podría, pero me supo mal interrumpirla en su trabajo. De todas maneras habría que discutir si un condonazo es para tanto, por lo que sé, los condones normales son bastante poco pesados, pero no quiero entrar a hablar de formas y tamaños...

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  3. ¡Vaya que sí, necesita unas cuantas dosis! pobrecita abeja

    Besos.

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  4. ¡Pobre abeja! Todo el día libando néctar y ella en las últimas. Además, tiene pinta de obrera, con lo que encima la explotan doblemente, porque lo que ofrece es jalea real, que la fabrica la zángana de su reina. Espero que se haga republicana.

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  5. ¡Qué gracia! Google me ha traído aquí cuando buscaba imágenes de la expo de Cristina (los caminos del algoritmo de Google son inexcrutables). El caso es que me ha recordado que yo un día me encontré una de las hermanas de esta abeja junto a una pared, no sabía muy bien si estaba ejerciendo su trabajo de promoción o simplemente la habían dejado allí abandonada. Pregunté en la tienda de al lado y me dijeron que de ellos no era, que estaría para que la recogieran los de la basura (enfrente había unos contenedores). A Cristina y a mí hacia tiempo que nos parecía muy simpática la que veíamos en la farmacia del barrio, así que ni corta ni perezosa me decidí a rescatarla. ¡No sabes lo que pesa! por dentro tiene una columna vertebral de hierro que le sujeta esa cabeza enorme, y sólo pude llevarla encima unas cuatro calles (tú me has visto, te harás a la idea de que la abeja casi abultaba más que yo), además, la encontré en Barcelona y la quería trasladar (tren mediante) hasta Sitges. Hubiera sido gracioso aparecer en la estación con ella, no sé si me hubieran cobrado billete doble. El caso es que tuve que abandonar mi idea peregrina (que sí, que lo era, pero se veía tan desamparada cuando la recogí, y era tan mona...) y la historia acaba, y es absolutamente cierto, cuando pasé por delante de un bar llamado "El zangano" y pensé que qué mejor lugar para dejarla :)

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    1. Se confirma el mejor accesorio que hay que llevar siempre encima, por si te cruza con maya,¡ es un carrito!

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  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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