sábado, 9 de julio de 2011

Peligro de derrumbe

Aquel lugar es mágico, a un lado del camino aparecen las ruinas en silencio, con discreción como si quisieran disimular que hace siglos las campanas del monasterio hacían temblar el valle.
La naturaleza lo ha ido invadiendo todo, en la antigua nave principal de la iglesia crecen los árboles. Desde el exterior las trepadoras suben y pasan a través de los agujeros y ventanas luchando contra los muros que aún batallan por permanecer en pie.

Cuando llegas a ese entorno sientes una atracción que de manera incontrolable te lleva hasta el interior, accedes pasando un arco que se sostiene de milagro y miras arriba y a los lados con sorpresa y admiración, lo único que no se ve con facilidad es un cartel que anuncia que no deberías entrar justo donde estás porque puede producirse un derrumbe.

A veces pasa, que los sitios más atractivos, son los más peligrosos.

2 comentarios:

  1. Tienes razón en ese viaje del tiempo que se siente en esas ocasiones. Y lo expresas muy bien: mágico, campanas que hacían temblar el valle (por menos te quemarían). Es cierto, al encontrar esos monasterios abandonados te acuerdas de monjes labrando la tierra y las mentes. Y lo del letrero, Mar, existe en todas las iglesias, pero es translucido, para que nadie les acuse de haber engañado: “Peligro de derrumbe (como persona)”. No sé si te has fijado en el personaje (jeje) de la foto: para mí que es una hada, o un ser mágico, pues si observas no tiene cara y si cuatro brazos. Quizás es un beso o un abrazo enclaustrado.
    Ah, me gusta eso que dices al final, eso de que los más atractivos somos los más peligrosos.

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  2. Interesante interpretación Ximens, ¡cómo has podido adivinar que hablaba de tí! ;)

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