martes, 2 de agosto de 2011

Cumpleaños feliz, te desean tus amigos de Parchís


Son las cuatro y media, hace ya algún rato que  la poca gente que aún no se ha ido de vacaciones se refugió en algún bar con aire aconcidionado a comer algo. En el bar de la esquina, el dueño pasa la bayeta haciendo círculos  y sonríe a una mujer que entra con paso rápido y le pregunta si aún puede comer..
 -Claro que sí -dice el hombre- para los pocos que quedamos aquí, mejor será cuidarnos ¿no le parece?
-Genial, ¿puede darme la carta?
Mientras espera, saca un periódico perfectamente plegado de su bolso y lo abre sobre la barra.
-¿Va a tomar algo de beber?
La mujer da un respingo.
-Perdone, no pretendía asustarla.
-No tiene importancia, tomaré..., una copa de Ribera, por favor.
El hombre se da la vuelta y canturreando busca la botella en la estantería, un teléfono empieza a sonar, la mujer descuelga y las voces de unos niños cantando el Cumpleaños feliz de Parchís se escuchan al otro lado. Por primera vez desde que ha entrado, ella sonríe mientras espera a que terminen.
-Gracias, gracias, ¡vaya! ¿Cómo conocéis esa canción?......bueno el día no va mal, con mucho trabajo......aún no sé qué será pero espero una gran sorpresa....yo también....besos y gracias por llamar.
Cuelga y con la sonrisa congelada en los labios se queda mirando la pantalla del móvil.
-Aquí tiene su copa de vino, a esta invita la casa, que es un día especial ¿no es así?
-Disculpe, le agradecería si me trae el menú o me dice que puedo comer, tengo un poco de prisa.
-Claro está, el menú, no se hable más.
El hombre se lo alarga y dándose la vuelta se dirige hacia la cocina mientras tararea "cumpleaños feliz, cumpleaños feliz te desean tus amigos..."


-¿Tomará algo más?
-No gracias, tengo que irme ya.
-Escuche, no quería molestarle con lo de antes, es que esa canción significa mucho para mí y cuando la escucho me emociono, me trae muy buenos recuerdos.
-Sí, a todos nos trae recuerdos...
-En realidad, cuando la cantábamos antes, nunca pensamos que podría llegar a ser tan famosa.
-¿Cuando la cantaban?, ¿quiénes?
-Parchís, claro está.

La mujer se fija por primera vez en el dueño del bar, es un hombre de baja estatura, una cara redonda algo hinchada que resulta amigable por los restos de unas pecas en la nariz. Las cejas son rubias y  no muy pobladas y el poco pelo que le queda está enroscado detrás de las orejas. Su sonrisa le resulta familiar, pero no sabría decir si es por todo el rato que ha pasado allí o porque realmente le ha reconocido.
De repente mira la hora y dejando un billete sobre la barra sale con rapidez, el hombre continúa canturreando, cuando ella voltea la pared de la esquina del bar no ve los papeles que en colores primarios anuncian las especialidades, pero en su cabeza unos niños de rojo, verde, amarillo y azul cantan recordándole que un año más se va alejando de aquella infancia.

5 comentarios:

  1. Este año me han felicitado mi cumpleaños con esa canción de Parchís... por primera vez, jejeje, y tengo unos cuantos. Todo un viaje en la memoria.

    Un abrazo.

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  2. Lo dicho, cuando no bajo petición de JJ los relatos son más frescos, mejores. Muy bien esos niños de colores. Espero no repetirme (jeje)

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  3. Pedro la canción de Parchís es genial, todo un clásico, a mí me encanta.

    Ximens como siempre incondicional, me alegra que te haya gustado

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  4. Lo de los "cumples" es lo que tiene, que nos acercan a la libertad. No estoy segura de que nos alejen de la infancia, pues me parece que esta es como la energía: no se destruye, sino que se transforma. En cuanto a la canción de Parchís, todo un clásico.

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  5. Efectivamente, la canción es todo un clásico, y no puedes evitar tararearla.

    Saludos

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