lunes, 14 de mayo de 2012

Volveré


Lleva un rato lloviendo fuerte, esperamos en mitad de la playa sin paraguas, en silencio, parece que hoy no importa mojarse. La marea ha empezado a bajar, escucho el sonido de las olas al romper contra las rocas, retumban una y otra vez como unos tambores lejanos.

La silueta de la mujer aparece en el extremo este, sé que es ella porque la he visto otras veces. Viene porque su hijo se ahogó en un día de tormenta, por eso se aparece y va hasta el mar y lo señala como pidiendo que vuelva.
Una vez estuve cerca de ella, pero no la reconocí, pensé que sería la mujer de algún pescador y me acerqué a enseñarle las llamparas que acababa de arrancar a la roca. Pero cuando estaba a pocos pasos, me di cuenta de que podía ver las olas a través de ella, intenté irme sin que me viera pero se volvió y me miró. Antes recordaba sus ojos y me entraban escalofríos, pero ya no.

Mamá llora, mientras vacía la vasija mirando al mar, me gustaría consolarla, pedirle que se agache y decirle al oído que la quiero mucho pero no puedo, mis cenizas se esparcen con el viento. El viento me lleva hacia la playa en dirección a la figura que acaba de aparecer. Paso a su lado, ahora todo va despacio, nos miramos, pero ya no le tengo miedo. Ella me tiende la mano, la cojo y al hacerlo observo las olas a través de mi brazo. Veo mis cenizas volar hasta las el mar, ella continúa andando como si nada y tira de mí. Me vuelvo, mi madre está de pie frente a la playa, todavía sosteniendo la vasija. Volveré le digo moviendo el brazo para despedirme, no sé si me oyó, volveré vuelvo a gritar mientras las olas rompen como si fueran tambores lejanos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario