miércoles, 13 de febrero de 2013

Enlat(h)ada

He decidido salir a pescar. Camino por la orilla en busca de un buen lugar, preparo el material y cuando estoy lista, abro la lata de calamares en su tinta. El interior está oscuro, como un catalejo tuerto, lanzo la caña hacia atrás y la dejo caer esperando escuchar el golpe del anzuelo contra el agua. Quiero conocer la profundidad, esa lata me inspira mucha curiosidad. El carrete sigue girando hasta que para, veo que lo hace porque se ha terminado el hilo y no porque haya llegado al fondo.
Intrigada, me agacho para averiguar qué ha podido ocurrir. Antes de que pueda reaccionar, la lata se abre como una gran boca y me atrapa, hace varias horas que empecé a caer, sigo sin ver el final.

2 comentarios:

  1. Ahora ya sí, leída me gusta más. Surrealista. No deja de ser una metáfora de la búsqueda de la verdad.

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    1. Me gusta eso de la búsqueda de la verdad, no había pensado en ello...sólo en los calamares en su tinta que me encantan ;) Y en Alicia en el país de las maravillas, claro.

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