viernes, 7 de junio de 2013

Selección natural

Ordenaron colocarle una venda en los ojos para evitar que se conocieran siquiera. El oráculo desaconsejó su unión siendo ellos unos niños. A pesar del mandato, antes de que el pequeño dejara la fortaleza se encontraron: ella jugaba cerca y le reconoció sin saberlo, él buscó queriendo verla.


No volvieron a encontrarse, hasta ahora. Él se presenta candidato al trabajo, ella le mira como conociéndole, sin saber que ya dejó de ver sus ojos antes. Incapaz de explicar esas ganas de sumergirse en ellos, le toma de la mano y le arrastra fuera, gobernada por ese miedo antiguo a volver a estar sin él.

Con este relato participé la semana pasada en Relatos en Cadena. Éstos fueron los finalistas,  habrá que seguir intentándolo.


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