miércoles, 12 de marzo de 2014

El viento se llevó las hojas de mi cuadernillo de escritura Rubio

Hace ya tiempo que ando dándole vueltas a seguir combinando imagen y escritura, el otro día en la ducha se me ocurrió comprar un cuadernillo Rubio ¡sí! ¡siguen existiendo! y decorarlo a mi manera.

Aquí os dejo mi primera incursión.
Recuerdo que cuando era pequeña me metieron en un grupo de niños disléxicos donde los martes y jueves por las tardes, tenía que copiar el Quijote (bueno, frases sueltas  sin sentido) y colocarlo entre dos líneas para mejorar mi letra.

De vez en cuando la profesora ¿sería profesora? sacaba una pelota y me preguntaba dónde estaba mi mano izquierda y dónde mi mano derecha...¿acaso ella no lo sabía?

Hoy justamente me he encontrado con este artículo genial sobre ¿por qué dejamos de dibujar? Os recomiendo que lo leáis porque dibujar forma parte de nuestras habilidades naturales, aunque no lo hagamos bien, lo genial es recuperar nuestra capacidad de representación a través de otro lenguaje.

Voy a seguir los consejos del artículo y hacerme con una libreta donde meta mis dibujos de cualquier cosa, con la única norma de no arrancar ninguna hoja (hoy la cosa va de hojas) ni borrar ningún dibujo.

Hace tiempo descubrí el libro de Pensamiento visual de David Sibbet que me llevó hasta Tu mundo en una servilleta de Dan Roam.

¿Y tú? ¿utilizas el dibujo en tu día a día? ¿Te animas a empezar con un cuaderno de dibujo? También puedes hacer como yo y hackear cuadernillos Rubio. Si te animas ¡ponlo en los comentarios!

Para los que seguís este blog pediros disculpas por mi relajo de estos últimos meses, estoy dedicándome al Gato enamorado (donde también me podéis leer) y a otros menesteres pero no me olvido de vosotros.

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