jueves, 18 de febrero de 2016

Origen: de un atasco al infinito

Recuerdo un domingo, en el que ya de noche, volvía de viaje con mis padres y mis hermanos y nos encontramos un atasco de entrada a la ciudad.

Entonces me surgió una duda. Era lo suficientemente niña para seguir creyendo que mis padres tenían respuesta para todas mis inquietudes. Y la compartí con ellos en busca de una solución.

_¿Dónde empiezan los atascos?

Mi madre permaneció en silencio, ella creía que cuando la carretera “estaba peligrosa porque había mucha caravana” había que dejar a mi padre conducir tranquilo. Además en esos casos se mantenía atenta con la mirada fija al frente como si eso sirviera para frenar o esquivar a los coches en caso de necesidad.

Mi padre bostezó y quizá por eso mi madre me dijo que repitiera la pregunta para entretenerle un poco.

_Papá, ¿dónde empiezan los atascos?
_¿cómo que dónde empiezan? Pues en ningún sitio, no tienen un principio...

En ese momento el coche de delante frenó inesperadamente y mi padre tuvo que reaccionar para esquivarlo. El frenazo no tuvo consecuencias graves, sólo sirvió para paralizar la conversación y a mí.

Mi madre se dio la vuelta para comprobar que estábamos bien. Debió encontrarme algo pálida porque me hizo una caricia para calmarme.
_Tranquila, todo está bien.

No se dio cuenta de que el origen de mi miedo no tenía nada que ver con la carretera.

Que mi padre o mi madre no supieran contestar algo así convertía mi mundo en un lugar demasiado imprevisible. Hasta ese momento pensaba que las situaciones de la vida tenían un principio claro y un final, como una línea recta bien trazada. Hasta ese momento mi mundo era un lugar manejable y simple.

Con el tiempo me he dado cuenta de que la vida se entrelaza en espirales donde no hay ni principios ni fines. Dentro de esa tejido podemos elegir un punto que sirva de comienzo. A ese punto, lo llamamos Origen.

Poema de Abel Martín (Alias Antonio Machado)

2 comentarios:

  1. Me parece una muy acertada defección del infinito. La niña va adquiriendo conocimientos importantes, de los que forjan el carácter y hasta la ideología. Nada es lineal, sino curvo y, dentro de esa curva, un lazo sin principio ni fin. Un beso, Mar. Me ha encantado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Amparo, así son los gorros de los magos. Besos a ti también

      Eliminar