miércoles, 2 de marzo de 2016

1 Las gallinas de Maitina en: Con la piel de gallina

Un gallinero muy teatrero
Antes de que se vaya el sol nos recogemos a la espera de que Maitina venga a cerrarnos la puerta.
Nos sabemos bien la lección que nos enseñó la única superviviente de La noche de la puerta. Cuando entró un grupo de zorros y se llevaron las veinticinco gallinas, todas menos una, la gallina Clara.
Desde entonces ocupa un lugar privilegiado en lo alto de la viga y sólo baja cuando no aguanta el hambre.

Ella nos dice que volvamos antes del atardecer al gallinero y que si vemos que Maitina se despista como esa noche, montemos alboroto para que venga a cerrar la puerta.

A pesar de La noche de la puerta y de lo que supuso, Maitina es una buena ama, nos da bien de comer, nos pone música y a veces suele sentarse a charlar con nosotras. Nos trata con respeto, como sí supiera que podemos entenderla. Ella vive arriba en la casona y se debe de sentir sola porque muchas tardes baja y se queda un rato aquí. En la casona tiene a Udi el perro aunque no es lo mismo. Cualquiera sabe que un perro no es capaz de distinguir un día bueno de uno más gris o de diferenciar un buen solo de violín de un cuarteto de cuerda.

Por las tardes estamos calladas y atentas a los pasos de Maitina porque, cuando viene y se sienta, peleamos por llegar hasta su regazo y recibir caricias. Hay días en que Clara, que la conoce muy bien, nos dice que se siente sola y nos avisa para que la cuidemos. Hace poco ocurrió y avisamos a Gato para que la acompañara en su paseo. Las yeguas se enteraron y se fueron en fila detrás de ella, siempre han sido un poco exageradas. Por la noche nos contó divertida que había dado el paseo sintiéndose como Noé camino del Arca.

Maitina suele estar atenta a las cosas que nos pasan en el gallinero, como cuando trajo al gallo nuevo que había comprado por Internet. Se le notaba mucho que era un gallo de ciudad porque al principio nos miraba por encima del hombro. Echábamos de menos a nuestro viejo gallo que tenía las plumas mucho más brillantes y jamás alardeó. Por eso cuando se nos acercaba para montarnos salíamos corriendo y no le dejábamos.

El ama decía que era un gallo gay. Así que durante meses no ha hubo pollitos, pero poco a poco y sobre todo después de la conversación que tuvo con Clara arriba en la viga, el gallo fue aprendiendo modales. Maitina está muy contenta porque hay dos gallinas cluecas empollando varios huevos.

Ayer tarde, cuando vino a ponernos música y a recoger huevos, se cayó uno de los bebés de la clueca al suelo y se rompió el cascarón. Antes de que el ama pudiera darse cuenta, las dos hermanas, que no tienen ninguna sensibilidad, se abalanzaron sobre él y empezaron a comérselo.
Maitina estaba hablándole al pollo deprimido, ese que no asume que ya no es una cría y desde que la madre se ha puesto a empollar se pasa el día solo piando en un rincón.
El resto de nosotras al ver lo que pasaba armamos un gran revuelo para atraer la atención del ama que finalmente ha visto el huevo caído y ha espantado a las dos tontas para que dejaran de comer.

¡Un pollo! Ha dicho, ¡el gallo no es gay!, y se ha puesto a bailar de contenta ¡daba gusto verla! Al final va a ser verdad eso que alardeaba el gallo de que había sido muy caro. Pero la alegría no le duró mucho cuando descubrió que el pollito no se movía, le dio un poco de calor con las manos y el bebé ha reaccionado.

Después lo metió debajo de las plumas de la madre para que tuviera calor. Esta mañana ha venido como siempre a abrirnos la puerta y ha ido con cuidado a donde las cluecas, para ver si el pollito estaba bien.

Normalmente nosotras salimos rápido a buscar gusanos pero hoy nos hemos quedado en los palos observando, Maitina ha entendido nuestra preocupación y después de mirarlo, se ha dado la vuelta y ha dicho con una sonrisa ¡está vivo! Entonces todas hemos salido a picotear al sol más contentas.

***

Este relato está basado en hechos reales, cualquier parecido con la realidad es totalmente viable. El lugar en el que ocurrieron los hechos es la casa de Maitina, la Casa Monaut sirva este cuento como agradecimiento por el fantástico fin de semana que pasamos allí.
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Aquí tienes todos los capítulos escritos hasta el momento:
1. Con la piel de gallina
2.1. La gran nevada (primera parte)
2.2 La gran nevada (segunda parte)
3.1. Udi el perro viajero (primera parte)
3.2 Udi el perro viajero (segunda parte)

11 comentarios:

  1. genial Mar , bajo ahora al gallinero a contarles ...les va a encantar , gracias

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  2. https://www.facebook.com/CASAMONAUT/
    lo he colgado en facebok para que se lea ...

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  3. Es un poco así que me haga yo mis propios comentarios pero quería trasladaros que el pollito ¡sigue bien! Me lo acaba de confirmar Maitina. Seguro que las gallinas están contentas.

    Además escribe Ángel (Izadi), otro amigo que estuvo por ahí el fin de semana una idea genial. Dice Ángel que quizá Maitina les cuente esta tarde este cuento a sus gallinas y a las yeguas les dé envidia y deseen que escriba un relato sobre ellas.
    ¡Gracias Amigos por los comentarios!

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    1. las yeguas no se han enterado pero las ovejas si , y quieren salir en algún relato ...

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    2. Pues habrá que tener en cuenta a las ovejas

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  4. Maitina sí que se habrá quedado con la piel de gallina ;)

    Gracias Mar, por este bonito relato :)

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  5. Que bonitas las gallinas de Maitina, las quiero mucho. Se que son muy felices, sólo hay que pasearse por allí y oír como parlotean y cantan. Me ha encantado el relato!!! que bien describes la vida en el gallinero y doy fe de lo que tu dices, que cualquier parecido con la realidad es totalmente viable, ocurren estas historias y muchas más. Felicidades por el relato Mar, con tu permiso lo comparto.

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    1. Claro que sí Pilar ¡adelante!
      Y cuánto me alegro de que te hayan gustado.
      Un abrazo
      Mar

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  6. ¡Qué relato más bonito, Mar! Me ha encantado. Me quedo por aquí para poder seguir leyendo tus historias.
    Un saludo.

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  7. Qué bien que tengas un Mar Abierto para poder seguirte la pista ;)
    Un abrazo, Aurora

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    1. Hola Aurora,
      ¡sí! yo ya me dí una vuelta por tus Bichos ¡me ha gustado mucho tu blog!
      Sigamos en contacto...Además, te debo una visita
      ;)

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