jueves, 2 de junio de 2016

3.2 Las gallinas de Maitina en Udi el perro viajero (segunda parte)

Hola, esta semana os paso la segunda parte del capítulo de Udi, espero que os guste, recordad que esta es un serie sobre las Gallinas de Maitina, si es el primer capítulo que lees, te recomiendo que empieces desde aquí y vayas por orden cronológico. !Que lo disfrutes!

Udi el perro viajero (segunda parte)

_Kuxu el perro de Karmelo también tenía una mirada dulce, aunque sus ojos no eran oscuros como los de Udi sino verdes color río. Él se conocía el valle mejor que nadie, andaba siempre detrás del aita, que le había enseñado desde cachorro.
Karmelo era del valle o el valle era de él, simplemente formaba parte. Como el sol o la luna o el viento. Se movía al ritmo de las estaciones como si fuera un árbol que en invierno pierde la hoja y la recupera en primavera o un río que baja por la montaña. Las gallinas, los rebaños, su familia todo funcionaba porque él estaba ahí o por lo menos eso creíamos antes.
Él sabía siempre, sabía cuando una yegua iba a parir, sabía cuándo las ovejas estaban asustadas o cuando nosotras revoloteábamos porque se acercaba la fuina. Escuchaba los latidos del valle y sabía.
Si alguna vez te llamaba con su voz suave y cantarina sólo podías acudir. Todos los animales de la casa le respetábamos, hasta la yegua jefa, Karol, que tiene un carácter de mil pares de demonios, le dejaba que la montara.
Daba gusto verle aparecer caminando rápido con unos pasos ágiles, como si en realidad saltara. Era difícil saber dónde estaba porque se movía como un gato de punta a punta del valle, tan pronto ayudando a parir a una de las vacas, buscando setas o recogiendo endrinas...cantando y Kuxu siempre detrás, en realidad cualquiera que le viera quería ir detrás de él. Ya le decía el ama a veces entre risas, a tí hay que atarte corto.

Kuxu se encargaba del ganado, Karmelo no tenía que decirle nada, le bastaba una mirada para que él supiera. Era muy educado, un pastor de vieja escuela. Había veces que con sólo aparecer y ponerse a tu lado, tú reaccionabas. Nosotras teníamos un pacto con él, obediencia a cambio de noticias frescas. Era verle llegar y desfilar hacia el gallinero bien formales, y él cumplía como el mejor corresponsal.

Cuando Karmelo se fue, sin avisar a nadie, Kuxu no pudo encajarlo. Le esperaba a la salida de la casa, en las escaleras y cada mañana cuando veía que no llegaba, lloraba, ladraba. Dejó de comer, dejó de pastorear, dejó de ser. Un día salió de casa temprano, nosotras no le vimos marchar porque todavía el ama no había venido a abrirnos, pero las yeguas nos contaron que le vieron correr. Ellas al verlo pasar con esa energía después de tanto tiempo creyeron que Karmelo estaba de vuelta. Rápidamente la noticia se extendió ¡Kuxu, el buen pastor, volverá con él! Al atardecer ovejas, yeguas y gallinas esperábamos atentas al camino, deseosas de verlos llegar como si fuera un día de los de antes. Pero ni uno ni otro volvieron y el silencio envolvió nuestro valle durante mucho tiempo.

Nosotras sabíamos que algún día el ama nos hablaría de Kuxu pero estaba tan triste que tardó meses en hacerlo. Una tarde en que llovía y todas nos habíamos refugiado pronto en nuestros palos, Maitina llegó dando pasos pesados con sus botas de goma. Cogió una banqueta, algunas creyeron que iba a poner música, ella en cambio miraba al suelo y movía la paja con sus botas.
_Han encontrado a Kuxu, estaba a los pies de Karmelo, por fin descansan juntos -dio un gran suspiro y se echó a llorar.
Poco a poco todas descendimos de nuestros palos e hicimos un círculo a su alrededor, después para que supiera que estábamos a su lado empezamos a picar el suelo pic, pic, pic y por turnos fuimos subiendo a su regazo, una tras otra, así todas las gallinas del gallinero. La última fui yo me quedé con ella hasta que la luna estuvo bien alta en el cielo.

Después de que Clara nos contara esa historia, todavía nos alegramos más con la llegada de Udi, porque le iba a hacer mucha compañía al ama. Lo que jamás imaginamos era que con el tiempo se iba a convertir en semejante terremoto.
El primer día que entró en el gallinero montó tal revuelo que parecía que un milano hubiera atacado a tres o cuatro pollos a la vez. Estaba claro que llamábamos su atención y él entendía que tenía que venir hacia nosotras, sólo que no sabía para qué.
Tan encantado estaba persiguiéndonos de un lado para otro que no oía las voces del ama llamándole. Maitina tuvo que agarrarle del pescuezo para sujetarlo. Luego se disculpó con todas nosotras y se lo llevó fuera. Las dos hermanas empezaron a quejarse, que si Udi no era Kuxu, que si con él había acabado la paz...los pollos todavía no eran capaces de decir nada porque estaban en pleno ataque de ansiedad y el gallo que aprovecha en cuanto puede para darse importancia, dijo que la próxima vez se las vería con él. Entonces la gallina Clara llamó desde su viga.

_Tenéis que tener paciencia, sólo es una cría,, ya aprenderá.
Y sí ha aprendido más o menos. En realidad ha ido de un extremo a otro ahora sólo quiere reunirnos a todos: reunir a las yeguas, a las ovejas, hasta a los turistas que vienen a la casona y por supuesto a nosotras, Maitina le va enseñando a tomárselo con calma. A que afloje, como dice ella.
_¡Udi! -le llama- ¿quién te ha pedido que hagas nada?

Necesita la atención continúa y por supuesto muchas caricias. Es un perro bien inquieto, aún así escucha a la gallina Clara cuando le pide noticias y nos va trayendo información...,más o menos. Es cierto que intenta estar atento, pero a veces se distrae porque llega su amiga Lore desde Lusarreta. Cuando vuelve y le preguntamos y se da cuenta de que no se ha enterado de mucho, nos promete que sí, que traerá noticias, pero luego el ama le llama para el paseo. Él empieza prestando atención hasta que olfatea un topo y corre tras su rastro y... se vuelve a despistar.

Así desde que tenemos a Udi, nos van llegando las noticias del valle..., más o menos. Como dice el ama: ¡ya aprenderá!

CONTINUARÁ...
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Si no has leído los capítulos anteriores, aquí los tienes:
1. Con la piel de gallina
2.1. La gran nevada (primera parte)
2.2 La gran nevada (segunda parte)
3.1. Udi el perro viajero (primera parte)
3.2 Udi el perro viajero (segunda parte)

3 comentarios:

  1. Me ha divertido ver cómo tú historia crece y, como disfruto con tus diálogos, la voz narradora consiguió la complicidad con la lectora que soy desde el principio. ¿Cómo lo has hecho? Ánimo para el siguiente capítulo.

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    1. Gracias, estos comentarios me ayudan a seguir ¡un abrazo y gracias!

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    2. Gracias, estos comentarios me ayudan a seguir ¡un abrazo y gracias!

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