lunes, 11 de julio de 2016

"Leopoldo no es un topo" escucha el relato en audio aquí

Hoy me han hecho un regalo que quiero compartir con todas las personas que visitáis este blog.
Leí una vez que en la vida avanzamos en forma de espiral, por eso a veces tenemos la sensación de que volvemos al mismo sitio de hace años cuando en realidad estamos un poquito más arriba, a otro nivel.
Anoche por circunstancias de mi vida, volví a dormir a casa de mis padres, he olvidado cuándo fue la última vez que dormí allí.
Tumbada en la cama viendo cómo las lámparas se movían con el poco viento que entraba por la ventana, recordaba mi infancia y esos pensamientos de por las noches, sobre la vida, el paso del tiempo y a veces también la muerte y pensaba en las espirales...

Esta mañana me he encontrado con un regalo: Pilar y Jose me han enviado la grabación de mi cuento "Leopoldo no es un dragón" que forma parte de un proyecto maravilloso llamado Dragonario lleno de imágenes y cuentos de dragones.

El cuento nació hace un año cuando me encontré con Pilar en la Feria del Libro de Madrid. Yo acababa de tomar la decisión de dejar de trabajar en la editorial de mi familia y darme un tiempo para buscar mi camino como escritora. Ese año era la primera vez en mi vida que no pisaba una caseta de la feria, desde niña he estado allí con mi madre, con mi abuela, con mis compañeros y también sola en esas mañanas frescas de junio.

Foto que le saqué a la ilustración en el Retiro
Entonces me acordé de que sería el último año que podría encontrarme con Pilar y Jose como libreros en su caseta y me acerqué a saludar. Como digo estaba de despedida de etapa y me daba un poco de pena andar por la feria. Nada más ver a Pilar me cambió el día, sobre todo por sus palabras "ven por detrás que tú eres de la casa..."

No fue ése su único regalo, allí me esperaba para darme un abrazo y contarme su nuevo proyecto.

La gente que da mucho, como Pilar y Jose, suele también recibir mucho. Pilar me contó que con motivo de su retirada de la librería sus amigos ilustradores les estaban regalando dragones. Entonces sacó una carpeta y me tendió el de Emilio Urberuaga ¿quieres escribir un cuento sobre él?

Acepté claro y mientras caminaba de vuelta a casa el cuento empezó a escribirse solo. Surgió de ese dragón un poco picudo de Emilio que me recordó a un topo. Nació de la tierra como las plantas y de la vida y de los momentos de mi vida y del descubrimiento, y de los libros del Dragón Lector y de las palabras y de dejar volar la imaginación.

Conocí a Pilar y Jose gracias al Principito por lo que no podían faltar algunos guiños. Cuando he escuchado la voz de Jose leer el título del libro "Existen los dragones" me acordaba de ese primer capítulo del Principito en el que nos cuenta lo de las boas abiertas y las boas cerradas. Luego llega Pilar haciendo de serpiente y se me saltaban las lágrimas (el primer año que conté con ellos el Principito yo hice de serpiente).

Leopoldo tiene algo más, creo que podría ser primo de Manolito Gafotas porque comparte padre de imagen. Manolito Gafotas es uno de mis libros favoritos, con los que más me río, de los que siempre recuerdo. Emilio Urberuaga también le puso cara a él...

Gracias por este regalo en el enlace podéis entrar a la página de Dragonario para leer la historia directamente o si lo preferís pinchar más abajo para escuchar el cuento completo con las voces de Jose y Pilar.

¡Volemos!


2 comentarios:

  1. Muchas gracias por tus palabras, Mar. Hemos disfrutado muchísimo no solo leyéndolo sino grabándolo. Es un cuento precioso. ¡Lo tuyo sí que es un regalo!

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